Detener a un niño no es control migratorio, es violencia de Estado: Liam tiene 5 años. No es un criminal
PRONUNCIAMIENTO FRENTE A LA DETENCIÓN DEL NIÑO LIAM Y LA CRIMINALIZACIÓN DE LA MIGRACIÓN ECUATORIANA
Las organizaciones indígenas del Ecuador, articuladas en la Coordinadora de Organizaciones de los Pueblos Indígenas de Quito (COIQ), filial de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador – ECUARUNARI y de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador – CONAIE, expresamos nuestra más profunda indignación y rechazo frente a la detención del niño ecuatoriano Liam, de apenas cinco años, y de su padre Adrián Alexander Conejo Arias, por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), el 20 de enero de 2026, en la ciudad de Minneapolis, estado de Minnesota, Estados Unidos.
La privación de libertad de un niño y la separación forzada de su entorno familiar constituyen una grave violación a los Derechos Humanos, a la Convención sobre los Derechos del Niño y a los principios universales de protección integral de la niñez. Ningún Estado puede justificar el uso de la infancia como instrumento de persecución migratoria ni normalizar la violencia institucional contra familias trabajadoras.
Denunciamos que estas prácticas forman parte de políticas migratorias racistas y criminalizadoras que persiguen a los pueblos empobrecidos del Sur global, mientras ignoran las causas estructurales de la migración: la desigualdad, la violencia, el desempleo, la precarización laboral y el abandono estatal. En el caso del Ecuador, estas condiciones afectan de manera particular a los pueblos y nacionalidades indígenas, obligados históricamente a migrar para garantizar la sobrevivencia de sus familias.
La migración no es un delito. Es un derecho humano vinculado a la libre movilidad, al derecho al trabajo y a la búsqueda de una vida digna.
Criminalizarla es profundizar la injusticia global.
En vista de que el Gobierno Nacional no ha brindado la atención y el acompañamiento que la situación de Liam y su familia requiere en los Estados Unidos, se precisa aclarar que los familiares residentes en el Ecuador no demandan atención psicológica, sino acciones concretas y efectivas por parte del Estado ecuatoriano, a través de la Cancillería.
Liam y su familia se encuentran inmersos en un proceso de solicitud de asilo político, razón por la cual es imperativo que el Estado ecuatoriano active los mecanismos de protección consular, diplomática y humanitaria correspondientes, garantizando el respeto a sus derechos fundamentales.
Asimismo, se solicita que el Ecuador no incurra en omisiones o acciones que faciliten o legitimen prácticas del Gobierno de los Estados Unidos que continúen vulnerando el derecho a la movilidad humana, el debido proceso y los derechos humanos, particularmente en perjuicio de familias migrantes en situación de especial vulnerabilidad.
Exigimos:
- La liberación inmediata del niño Liam y la reunificación familiar sin condiciones y de su padre.
- El respeto irrestricto a los derechos de la niñez migrante.
- El cese de las políticas de persecución y criminalización contra familias migrantes.
- Una actuación firme del Estado ecuatoriano en defensa de sus ciudadanos y de los derechos colectivos de su pueblo en el exterior.
Como pueblos indígenas, afirmamos que la dignidad no tiene fronteras y que ningún niño debe pagar el precio de un sistema que persigue a las víctimas y protege a los responsables de la desigualdad.
Quito, enero 25 de 2026.
CONSEJO DE GOBIERNO DE LA COIQ.
![]()