Por: Alcides Catota
Sacerdote indígena
Julio 24 de 2020
Un cinco de septiembre de 1999, por designio de Dios y llamado de mis ancestros llegué a la Parroquia S. Antonio de Toacaso y lo primero que hice fue acercarme a los dirigentes indígenas de la Organización UNOCANC, entre ellos Remigio Sillo, Leonidas Iza Quinatoa, José Chacha, compañera Diocelinda Iza, dirigente de mujeres en esa ocasión y otro muchísimos más comprometidos con la lucha social, política y económica de nuestras comunidades de Planchaloma y la Parroquia de Toacaso y lo primero que pude realizar fue el acompañamiento cercano en todos los momentos de alegría y tristeza, en los levantamientos acogiéndolos con mucho cariño en la Casa Parroquial y en la calles, incluso viajando hasta la ciudad de Quito, la historia es larga.
Tuve la oportunidad de acompañarlos por un largo tiempo de quince años, los hermanos indígenas y sus dirigentes fueron y son para mí los mejores maestros en la universidad de la vida
- Para mi persona haber conocido a Leonidas Iza Salazar es una bendición de Dios, desde sus inicios un excelente líder, formo parte del grupo juvenil de S. Ignacio, siempre dispuesto a ayudar en la comunidad, sobretodo en la catequesis de Planchaloma, formó parte del SICNIE (servidores de la Iglesia católica de la nacionalidades indígenas del Ecuador) fue dirigente nacional del Sicnie y como tal fue delegado del Ecuador al encuentro mundial de jóvenes en Alemania. Tengo la suerte de conocer por muchísimos años a Leonidas Iza Salazar, valoro enormemente su filosofía, su pensamiento, su convicción, seguramente heredado de sus mayores, especialmente de su querido padre don José María Iza y mama Rosita Viracocha, que desde el cielo lo acompañan y lo bendicen todos los días.
- Retos, desafíos y esperanzas: miles de ecuatorianos, hombres, mujeres, niños y jóvenes admiramos su valentía, frontalidad y convicción en sus palabras y acciones, sobre todo los ecuatorianos de a pie, aquellos que madrugan a sus campos, mercados, talleres a buscar el pan para sus hijos, quienes tienen sus manos llenas de callos, porque saben que su trabajo honesto y honrado engrandece a nuestra Patria, frente aquellos que desde el inicio de la vida republicana han saqueado, robado, se han enriquecido con el sudor ajeno y sobretodo en estos últimos años, se dice que más de 80.000 millones de dólares se han llevado como fruto de la corrupción, y nos da una verdadera vergüenza que ciertos asambleístas, jueces y unas verdaderas mafias delincuenciales han aprovechado la pandemia del covid19 para llevarse millones de dólares, con sus nefastos y oscuros negociados, perjudicando a miles de personas necesitadas de salud, educación, vivienda y un salario digno.
- Nace la esperanza: el sistema neoliberal y capitalista ha colapsado, es el culpable de las más grandes desigualdades humanas en el mundo, más de mil millones de seres humanos viven en la más grandes extrema pobreza, cada día mueren 24.000 niños de hambre y en el Ecuador un 75% de ecuatorianos viven en la pobreza y de este porcentaje la mayoría está en el sector rural y en los cinturones de pobreza de las grandes ciudades, ante esta realidad, estamos convencidos que el próximo gobierno debe venir de los sectores empobrecidos, de los movimientos sociales y organizaciones indígenas, es el mejor momento de hacer la diferencia, porque los anteriores gobiernos solo han llegado al poder para llenarse los bolsillos de dólares mal habidos, quitados a los más pobres de nuestra Patria.
El Ecuador de los albañiles, artesanos, amas de casa, niños lustrabotas, empleadas domésticas, profesores, médicos, taxistas, choferes, estudiantes y en general el ecuatoriano que si hoy no trabaja, mañana no come, ordenamos al próximo gobierno, ojala sea de los sectores sociales y organizaciones indígenas, lo siguiente:
- Quitar los sueldos vitalicios a los ex-presidentes, ex-vicepresidentes y familiares, sabemos que es inconstitucional, porque ante la ley todos somos iguales y sobretodo es injusto y un insulto a la pobreza.
- Cárcel para todos los políticos corruptos y recuperación de los dineros robados a los ecuatorianos.
- Reducción del número de asambleístas, uno por provincia, percibiendo un sueldo básico.
- Reducción de los ministerios públicos y la burocracia que tanto dinero ha significado al presupuesto nacional.
“Robar a la Nación es robar a todos; el que roba es dos, cuatro y diez veces ladrón; roba al que ara y siembra, roba al que empina el hacha, al que acomete al yunque, roba al que se une al trabajo común con el alma puesta en su pincel; roba al agricultor, al artesano, al artista; roba al padre de familia; roba al profesor; roba al grande, roba al chico. Todos son contribuyentes del Estado; el que roba al Estado a todos roba, y todos deben perseguirlo por derecho propio y por derecho público.” (Juan Montalvo)
Con grande aprecio.