En el marco de la conmemoración de los 141 años del nacimiento de la pionera de los derechos a la organización sindical indígena y a la educación intercultural bilingüe, Dolores Cacuango Quilo, nos viene a la mente un conjunto de acontecimientos y personajes que contribuyeron a la creación, desarrollo y fortalecimiento de la educación rural e indígena.
Partimos de la más importante obra cultural del liberalismo, nos referimos a la creación de los Institutos normales “Juan Montalvo” y “Manuela Cañizares”, los cuales tenían el honroso encargo de “… formar en ellos los nuevos apóstoles de las libertades, la tolerancia, el pensamiento libre, el valor humano y otros postulados más del nuevo evangelio…”, como lo afirmara el gran educador e indigenista Gonzalo Rubio Orbe.
Muchos de los educadores egresados de estos dos centros de formación pedagógica, se constituyeron en pilares del ejercicio del derecho a la educación laica, con especial énfasis en las poblaciones empobrecidas del campo y la ciudad de principios del siglo XX. Cabe recordar el trabajo que impulsó el normal Juan Montalvo en la ciudad de Quito con la Escuela de Indios Adultos “Rumiñahui” o las escuelas nocturnas para albañiles “El Dorado” y “América”.
Normalistas de la talla de María Luisa Gómez de la Torre con el apoyo decidido del Dr. Ricardo Paredes, Secretario General del Partido Comunista y la intelectual Nela Martínez, contribuyen desde la educación a la consolidación del proyecto de escuelas indígenas bilingües en la zona de Cayambe, liderado por Dolores Cacuango, Jesús Gualavisi, Luis Alba Mocho y Tránsito Amaguaña. Mama Dulu decía: “… Siempre entendí el valor de la escuela, por eso les mandé a mis hijos a la escuela para que aprendan la letra…”.
Con el texto “Mi cartilla Inca” de las Madres Lauritas, con la confianza en que los maestros debían ser del sector y conocer el idioma materno y con el apoyo de María Luisa Gómez de la Torre, fundan la primera escuela en 1946 en la comunidad de Yanahuaico y luego otras tres en La Chimba, San Pablo Urco y Pesillo. Fueron cuatro los primeros maestros y pioneros de la educación intercultural bilingüe: Neptalí Ulcuango, José Amaguaña, Luis Tarabata y Luis Catucuamba, dos de ellos formados en el Normal Rural de Uyumbicho. Lamentablemente, esta hermosa experiencia que formó algunas generaciones de hombres y mujeres dueños de su libertad, fue clausurada por la dictadura militar en el año de 1964 bajo el argumento de que eran “focos de sedición comunista”.
Un olvidado educador al cual la patria y la educación rural e indígena le debe mucho es Reynaldo Murgueytio, entre otras cosas por ser el gestor de la creación del primer normal rural en el Ecuador en el sector de Uyumbicho en el año de 1935, luego de una gestión tediosa y titánica. Fue él en un destartalado vehículo al que lo llamaban “Frankesteim” por ser armado con distintas partes de otros carros, que recorrió Cotacachi, Cayambe, Tabacundo, Ibarra, Otavalo, Machachi, Latacunga, salcedo, Ambato, Mocha y Guano en donde reclutó y los condujo a Uyumbicho a 47 jóvenes indígenas quienes, como nos describe Murgueytio en su obligado libro de cabecera de los educadores “CERRO ARRIBA Y RÍO ABAJO”, “… solo tenían una mudada de ropa, una cobija raída, un par de alpargatas y un envuelto de cucayo o granos cocidos y fermentados, todo en un saco de cabuya viejo. Estos muchachos que saben resolverse y marchar en pos de un destino todavía incierto, son los que harán la grandeza del país. Como si les hubiera ofrecido una mina de oro, encendieron el fuego de su corazón y llegaron a la escuela prometida …”.
Murgueytio aportó, además con un conjunto de textos siendo uno clave en el proceso de formación de los educadores, “YACHAI HUASI”, libro de lectura que aporta extenso e importante material que reivindica la grandeza de los pueblos originarios y el imperio Inca, como fundamento de la grandeza moral de un pueblo.
Por: Carlos Moreno Arteaga, Sociedad Pedagógica de Chimborazo. Foto: Delegacón Ecuatoriana al II Congreso de Trabajadores latinoamericanos, 1944. Octubre 27 de 2022.