Por: Germán Guamán
Pueblo Kitukara
Febrero 26 de 2020
Hay una discusión respecto a estas dos festividades. Unos dicen que el carnaval equivale al pawkar raymi y otros, los niegan. Es oportuno analizar el origen y significado de estas celebraciones recurriendo a sus orígenes.
El pawkar raymi es celebrado por algunas nacionalidades y pueblos en el equinoccio de marzo, que ocurre el 21 o el 22 de aquel mes, día en que los rayos del sol caen perpendicularmente a la línea ecuatorial que imaginariamente “divide” al planeta en hemisferio norte y hemisferio sur.
Para los pueblos que habitan en el hemisferio norte esta fecha provoca alegría, pues señala el fin del frío invierno, el deshielo, la subida de la temperatura y la vuelta a la vida de plantas y animales, lo que es la primavera. Para los pueblos que habitan el hemisferio sur es el inicio del otoño, con baja de temperatura, vientos y caída de hojas, tiempo de empezar a proveerse de alimentos para el siguiente invierno. Para los pueblos que habitamos los Andes, muy cerca o sobre la línea ecuatorial, estos cambios son casi imperceptibles.
Entonces, podría concluirse que el inicio de la primavera es un motivo de gran alegría para los pueblos que habitan el hemisferio norte, esto es Europa, Asia y Norte América. Estos pueblos han celebrando la estación primaveral desde tiempos inmemoriales. ¿Cómo no va a ser motivo de alegría el pasar de la oscuridad a la luz, del frío al calor, de ramas secas a brotes florecientes? ¿Cómo no va a ser motivo de alegría ver a los animales salir de nuevo al aire libre a disfrutar de los nuevos brotes y a correr y aparearse libremente? Esta celebración para los pueblos kichwas de los Andes toma el nombre genérico de Pawkar Raymi.
El tema del carnaval es un poco más complejo. No solo el sol es el que influye en la vida del planeta, sin lugar a dudas también lo hacen otros planetas y estrellas, pero más concretamente nuestro satélite natural, la luna, a la que conocemos como Killamama. Ella influye sobre el agua de los mares, sobre el humor de los seres humanos, los animales y las plantas, además de que proporciona luz en las noches, lo cual es aprovechado por los agricultores para regar agua en sus cultivos y por los viajeros para cruzar desiertos sin el calor abrazante del sol que en este caso se convierte en su enemigo.
Refiriéndonos del pueblo hebreo o nación semita, que habita en el medio Oriente, específicamente en la costa oriental del mar Mediterráneo, actualmente Israel y Palestina. Ellos tienen la tradición de que Yahvé, su Dios, los libertó de la esclavitud de Egipto. Según la tradición hebrea o Judía Dios ordenó su salida de Egipto en la primera noche de luna llena, posterior a la primavera. Esta fecha es conocida y recordada como la Pascua. Este hecho se estima que ocurrió en el año 1259 A.C. Obviamente, es un gran acontecimiento para ellos, pues significó su libertad como pueblo.
Según la historia, luego de más de un milenio, después en la misma tierra de Israel, Jesús el Cristo, conocido como el hijo único de Dios, habría de ser crucificado en una cruz romana durante la fiesta de la Pascua. El cristianismo, en sus diferentes expresiones, ha pasado a ser una religión cuya influencia es mundial, su semana más sagrada es la Semana Santa, que coincide con la celebración de la pascua judía.
Los cristianos comienzan a prepararse para esta fiesta con cuarenta días de anticipación, un período llamado cuaresma en el cual ofrecen ayunos y penitencias para encausar la recordación del sufrimiento de Cristo. La Cuaresma da inicio con el miércoles Santo, pero antes de esto se conceden dos días de indulgencias en que se permiten dar gusto a “la carne” durante el Carnaval. Tiempo de regocijo, de comida, bebida y otros placeres más discretos, previos a que entren en su período de “penitencia”.
Al ser impuesta a sangre y fuego esta religión a los pueblos de Abya Yala, también se impuso el Carnaval, mismo que pasó a ser celebrado también por los pueblos Amerindios.
Como podemos ver históricamente, ambas festividades llaman a la celebración de la vida y al jolgorio, pero las dos festividades tienen un origen muy diferente, inclusive a nivel de fenómenos astronómicos. Esta es la razón por la que las fechas no coinciden.
Las fases lunares no ocurren las mismas fechas porque el ciclo de la luna es de 28 días, mientras que nuestros meses solares tienen un ciclo mayor de 29, 30 o 31 días. En definitiva, se trata de dos calendarios diferentes: el calendario lunar y el calendario solar. No habrá coincidencia de fechas entre el carnaval y el pawkar raymi, aunque el motivo pudiera ser el mismo en su esencia.
Son dos fiestas diferentes, correspondientes a dos culturas que ya llevan viviendo y conviviendo en esta Pachamama por más de dos mil años. Va a ser muy difícil que una celebración anule a otra o que uno de los dos pueblos deje de celebrar a una de las fiestas. Estas se encuentran ya arraigadas en el imaginario del pueblo. Lo que se puede hacer es reconocer los orígenes de cada fiesta y con conocimiento de causa puedan celebrarse en el marco de alegría de vida, con identidad propia y guardando absoluto respeto tanto a los que celebran el carnaval como a los que lo hacen el pawkar raymi, o a los los que celebran a los dos. Entonces habremos ayudar a incidir en sus conciencias más que de imposición a favro de uno de los dos lados.
Qué hermoso artículo. Ahora sí entendí qué es el Pawkar Raymi, y estoy satisfecho de la variedad de adornos con los que ensambla todo el contenido. Supongo que sintetizó para que quede hermoso sin ser extenso; dicho de otro modo, era imposible armar este artículo en 1.500 caracteres. Me alegró más el final de este día 27022020. Así que me prometo a mí mismo: Primero, que o volveré a leer, y a leer, y a leer, a estudiarlo, a estudiarlo, a estudiarlo; y, finalmente a escudriñarlo, para que cuando alguien me pregunte qué es Pawkar Raymi, poderlo explicar lujosamente; y, Segundo, estaré pendiente de su siguiente obra.
Excelente trabajo para Exponerlo en las aulas escolares dar a conocer lo maravilloso de la diversidad en la coexistencia de los pueblos y su cultura.