El ESMAD (Escuadrones Móviles Antidisturbios de la Policía Nacional) de Colombia, en los últimos días desde que inició el Paro el 28 de abril, ha salido a las calles a matar.
Hemos visto policías en moto disparando a jóvenes desarmados por la espalda, es decir, operando de forma idéntica a la de un sicario.
Sicario es una palabra de origen romano, SICA significa daga, exactamente: daga pequeña fácil de esconder; el sica u hombre-daga en Roma, era la persona que asesinaba por la espalda a sus enemigos políticos.
En Cali y en todo Colombia ha nacido un nuevo tipo de sicario, el “sicario – público o estatal” hombres uniformados y no uniformados, algunos con traje de robocop, motorizados, en camión o en helicóptero, con armas financiadas por el presupuesto público, el apoyo económico de los Estados Unidos y el narco.
Estos asesinos de civiles, de jóvenes desarmados, reciben órdenes de sus patrones: empresarios acomodados en el poder, que temen que la minga llegue a Bogotá, que el lema “Tumbar para avanzar” cree una ola humana imparable. Pues larga, fría y tenebrosa a sido la noche y el pueblo colombiano cansado está del hambre, las violencias, las injusticas, el desplazamiento forzoso, las fumigaciones, privatizaciones y asaltos sistemáticos a las mujeres, a las clases populares, campesinas, indígenas y estudiantiles que llevan siglos resistiendo y sobreviviendo en la más penosa de las incertidumbres ¿Mañana habrá para comer? ¿Regresará mi hija/o a casa?
Al parecer el “sicario – público” es indispensable en la modernidad capitalista pandémica, se necesita controlar con dureza a la población e incrementar al máximo sus niveles de miedo o el narco-estado neoliberal se cae.
Pues la gente cansada está de cargar en sus hombros a un grupo de parásitos, “más mortales que cualquier virus” y mal llamados “gobierno” por sus compinches intelectuales.
#TumbarParaAvanzar. #RenunciaDuque. #SOSColombia
Por: Tuntiak Romero. Ambientalista. Fotos: Internet. Mayo 5 de 2021