Al fin, corren los minutos del #VIICongresoCONAIE de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), con 35 años de vida, con posicionamiento nacional e internacional, referente en la lucha por los derechos como pueblos indígenas y de la sociedad ecuatoriana. Durante las siguientes horas, los ojos del país y en el exterior, están en Salasaca.
La historia del caminar de los pueblos está en la memoria de sus actores y es urgente escribirlas. Para este congreso figuran cinco aspirantes a dirigir a esta importante organización. Por consenso, se ha mantenido la tradición de turnar la primera dirigencia por regiones y en esta vez corresponde a uno/a de la región andina: Marco Guatemal (Imbabura), María Vicenta Andrade (Saraguro-Loja), Javier Aguavil (Tsa’chila), Matilde Tenesaca (COMICH-Chimborazo) y Leonidas Iza (MICC-Cotopaxi) son los que serán puestos en el seno de dos mil asambleístas de las nacionalidades y pueblos.
Este fin de semana en el territorio Salasaca-Tungurahua, centro del país, a más de la elección del nuevo Consejo de Gobierno que levantó pasiones en propios y extraños, se debatirán otros temas de interés para el país: Político Organizativo y Juventud; Tierras y territorios, minería, petróleo e hidroeléctrica; Derechos, educación bilingüe, salud, comunicación, participación, equidad y justicia; Economía, transporte, producción, turismo, créditos y empleo. El Tejido internacional, también es de gran interés.
En el año 1984 nace el Consejo de Coordinación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONACNIE) y en 1986, obtiene su personería jurídica como Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE). Cristóbal Tapuy y Miguel Tankamash (+), fueron los primeros presidentes de esta naciente organización. Posteriormente ya como CONAIE, tuvo a su primer presidente Luis Macas, luego Antonio Vargas, Leonidas Iza Quinatoa, nuevamente Luis Macas, Humberto Cholango, Jorge Herrera y finalmente Jaime Vargas.
Este congreso pondrá en juego una vez más si los vientos de división de determinados sectores que han inundado con campañas de desprestigio y desinformación tanto desde el interior del movimiento indígena como fuera de él, pueden más que la fuerza de las nacionalidades y pueblos. Por ahora, el pueblo Salasaca le acogió en sus comunidades a las delegaciones que llegaron desde las tres regiones del país, luego de varias horas de viaje, incluso días.