Con las elecciones del pasado 11 de abril, se pensó que las aguas volvían a su cause. Ahora los ojos están en el movimiento indígena. Un Nuevo Consejo de Gobierno de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador – CONAIE saldrá del debate de los días 1 y 2 de mayo de 2021, de su VII Congreso a desarrollarse en Cochapamba, Saquisilí-Cotopaxi. Esta organización nacional con su poder movilizador indiscutible en el país, con 35 años de vida jurídica, que cobija a más de 18 pueblos y 15 nacionalidades al momento, se fundó en 1986, durante el gobierno de derecha neoliberal de León Febres-Cordero.
La CONAIE con frecuencia soporta tensiones internas que la arquean, pero no la rompen. En uno de los últimos casos, la nominación de Yaku Pérez, electo prefecto del Azuay para cuatro años y que renunció con uno de gestión, para presentarse de candidato presidencial por el Movimiento Plurinacional Pachakutik, el brazo político – electoral de la CONAIE, terminó polarizando a las estructuras del movimiento indígena. En el proceso de las definiciones de candidaturas para las elecciones presidenciales últimas, la dirigencia de Pachakutik (PK) irrespetó la democracia comunitaria. Razón suficiente para que el movimiento indígena profundice su debate, que los personalismos, individualismos o caudillismos se visibilicen y que se intensifique la lucha porque esas prácticas inapropiadas no echen raíces.
Aquello de que la decisión de las organizaciones de base como las comunidades, comunas, centros, barrios, asociaciones y uniones se impulsen de manera transparente como también de las Organizaciones de Segundo Grado (OSG), las federaciones provinciales, las regionales (Ecuarunari-Sierra, Confeniae-Amazonia, Conaice-Costa), fluyan como prácticas transparentes en todos los niveles de la CONAIE. El mandar – obedeciendo, halle se siembre vigorosa ante la mirada de otras organizaciones hermanas de Abya Yala.
Las definiciones que tome la CONAIE en este congreso constituyen vitales, no solo para los pueblos indígenas sino para todos quienes hacemos el Ecuador. El próximo 24 de mayo del 2021 se posesionará Guillermo Lasso como presidente, un empresario, banquero y político ecuatoriano que representa a la derecha tradicional neoliberal, apoyada por la élite del poder político, económico y financiero del país. Llega al poder formal en su tercer intento, auspiciado por el Movimiento Creando Oportunidades (CREO) listas 21 y en alianza con el Partido Social Cristiano (PSC) listas 6, que también lo hicieron en 1984 con León Febres Cordero, del que aún retenemos en nuestra memoria aquellas imágenes de los escuadrones de la muerte.
Las nacionalidades y pueblos tienen un gran reto, el de elegir a sus líderes y dirigentes que buscan servir a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades, que trabaje por la defensa, la exigibilidad y el respeto irrestricto de los derechos colectivos. Que se dediquen a la defensa de los territorios y recursos naturales contra el extractivismo, el derecho a la consulta y consentimiento previo, libre e informado, la materialización del Estado Plurinacional e Intercultural, autodeterminación de los pueblos indígenas. Que trabajen por la vigorización de los conocimientos y sabidurías milenarias de los pueblos indígenas, acceso al agua y tierras, salud intercultural, liberación de la EIB de la politización de los gobiernos de turno, así como protejan a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas. Es el reto de fortalecer las organizaciones de base que no sucumba ante la derecha de corte fascista y trascender sobre todos los problemas económicos, sociales y culturales del país. El reto también es volver a retomar la filosofía original con la cual se fundó esta organización en el año de 1986. En Cochapamba, Saquisilí-Cotopaxi se librará entonces, entre quienes quieren convertir a la CONAIE en un instrumento partidista con intereses particulares o volver al camino de las nacionalidades y pueblos cobijados por su filosofía y múltiples necesidades. Los interesados en la carrera política tienen libre derecho, pero que lo hagan desde el instrumento o brazo político, el Movimiento Pachakutik.
Al momento hay dos candidatos para liderar la CONAIE. Marco Guatemal, impulsado por la Unión de Comunidades Indígenas de San Pablo de Lago (UNCISPAL), electo en la asamblea de la Chijallta – FICI (Imbabura), el 18 de abril del 2021, ex dirigente de Ecuarunari que resultó vencedor ante Rocío Cachimuel. La siguiente es Leonidas Iza Salazar, que cuenta con el apoyo unánime del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC). Mientras tanto, ataques anónimos, malintencionados y llenos de difamaciones se han desatado en redes sociales, en contra de Iza, favorito para la presidencia de la CONAIE. Procuran deslegitimar al liderazgo joven e innovador, con trayectoria de lucha durante su vida. Iza por su parte, «no pierdan tiempo», sentenció, al tiempo de invitar que centrarse en sustentar tesis políticas, a la confrontación de ideas, más no perderse en especulaciones e injurias. Con pleno derecho y respetable decisión de que una mujer lidere, en esta vez, la CONAIE, bajo el argumento de que hay una resolución o mandato del Congreso de Zamora, pero hasta la fecha nadie ha mostrado la existencia de dicho documento y del runrún esparcido en el ambiente, no ha pasado.
Por hoy, las nacionalidades y pueblos indígenas mostrarán su capacidad de debate, de abordar los temas álgidos, pero en el marco del respeto; de encontrarse bajo el cobijo de que los más sentidos problemas generados por el Estado monocultural, aunque en su Constitución Política vigente dice «plurinacional», que resiste de llevarlo a la práctica, golpea a todos por igual. Uno que otro que funge de intelectual, lamentablemente externo, como lo han hecho muchos en la historia, esparcen de vez en cuando, bocados de injurias envenenadas, pero la capacidad de la decisión colectiva del movimiento indígena podrá más.
Escrito por: Nelson Atupaña Chimbolema. Kichwa de la Nación Puruhá, Abogado. Foto portada: VI Congreso Conaie (2017). Abril 22 de 2021