Daquilema vivo a 140 años de su asesinato.
En la época republicana, durante el siglo XIX, se mantuvieron los tributos que oprimían al indio. García Moreno otorgó el cobro de los diezmos a la iglesia, la cual a su vez lo entregó a los llamados rematistas…. Además se había expedido una ley que obligaba a los indígenas a trabajar dos días en los caminos nacionales sin remuneración alguna y con penas de prisión y multas en caso de no hacerlo. Esto generó un marcado descontento y agitación.
Dakilema, joven kechua de la zona, caracterizado por su inteligencia y valor, lo impidió el cobro de impuestos, ajusticiando a cobrador y ordenó que se lo llevase a una colina donde fue atado a una picota; ahí se lo juzgó y se lo encontró culpable. Dakilema dio esta orden: «ahora sí matémoslo, porque otras leyes no existen»….
Las bocinas, los churos y las fogatas convocaron al levantamiento de los kechuas de la zona. 2000 indios se congregaron en la iglesia de Kacha donde Fernando Dakilema fue proclamado Inka, entre gritos de «Dakilema ñukanchic Hatun Apu».
A pesar de todo Dakilema sintió que debía seguir luchando aunque fuera solo por defender sus principios de justicia y a pesar de que su gesta estuviera condenada al fracaso. Reagrupó a sus fuerzas y decidió lanzarlas contra Punín. Un familiar suyo, Pacífico Dakilema, comandó dos sorpresivos ataques la víspera de la fecha fijada para la toma de Punín.
Protagonista de primer orden en el alzamiento de Punín fue la mujer kechua Manuela León, quien comandó un numeroso batallón. Los indígenas avanzaron hacia el valle a pesar de que los disparos de la milicia provocaron numerosas bajas entre sus filas. Manuela León se trenzó en combate cuerpo a cuerpo con un teniente y lo liquidó con su lanza. Las fuerzas rebeldes se tomaron Punín. Las casas de los blancos y sus oficinas fueron saqueadas e incendiadas. Después del festejo por la victoria los indios abandonaron el pueblo al conocerse el inminente avance de las tropas gubernamentales, a pesar de la oposición de Manuela León que quería enfrentarlas y morir con honor.
Durante 6 días el alzamiento de Dakilema mantuvo en jaque a las fuerzas del gobierno y en sobresalto al país entero… Sus capitanes pidieron al gobierno el indulto de los sublevados y sorprendentemente García Moreno decretó la amnistía. Dakilema no huyó. Permaneció en Kacha esperando su detención. Se entregó a los soldados y fue llevado a la cárcel de Riobamba, donde se encontraban presos más de 200 indígenas que habían participado en los alzamientos.
El 8 de enero de 1872 Manuela León fue fusilada en Riobamba. Los indios y el propio Dakilema tuvieron que presenciar la ejecución. Varios cabecillas fueron condenados a muerte y otros a prisión y trabajos forzados, a pesar del «indulto» de García Moreno…… El 23 de marzo Dakilema fue sindicado «por delitos de motín, asesinatos, robos e incendios», ratificando su condena el mismo García Moreno. Todo el proceso se realizó bajo el imperio del código militar y la provincia de Chimborazo permaneció en estado de sitio durante tres meses.
El 8 de abril de 1872 Dakilema fue fusilado en Yarukíes. Las últimas palabras que dirigió a los indígenas fueron:
“Ama kalayarishpa shuyankichiklla wawakuna”.
”Wawkikuna kayachari ñukanchik llanta tukunka”.
”Esperen sin abatirse, hijos míos”.
«Hermanos, mañana será nuestra tierra, nuestro pueblo”.
A 140 años de su asesinato….ningún politiquero, ni líderes caciques de la politiquería, peor los grupos de poder de los medios de comunicación no han rendido el justo homenaje.
Escrito por: Alfonso Cachimuel Tabango. Kichwa del pueblo Otavalo. Fecha de publicación original por este medio: Marzo 9 de 2020. Segunda publicación: Abril 8 de 2021.