En medio de la emergencia sanitaria o pandemia que vivimos a nivel del mundo, país y en las comunidades; las autoridades educativas de todo nivel casi no han puesto ningún esfuerzo en la gestión educativa, deben conocer profundamente sobre el contexto sociocultural, económico, tecnológico y geográfico de los establecimientos educativos, Desde esa mirada para plantear retos, técnicas, estrategias y metodologías ajustadas a la necesidad de los actores de la comunidad educativa. En este marco, en mi condición de docente expongo nuestras demandas y mandatos desde la realidad de nuestros establecimientos educativos que hemos experimentado durante un año y más de emergencia educativa.
Contexto socio-cultural a la que están inmersos nuestras instituciones educativas
Los Distritos Educativos se encuentran situados en diferentes cantones de la provincia de Cotopaxi; atienden a los estudiantes del sector rural como urbano. En el área rural; la comunidad ni los centros educativos tienen acceso a la comunicación (internet, canal de televisión, emisoras de radio, señal de teléfono, etc.). Existe limitada disponibilidad o accesibilidad a la cultura escrita en el que no hay posibilidad para acercar a la biblioteca, noticias de periódicos y, en su totalidad, no tienen ni una computadora. Esto significa que todavía en los sectores marginales nos encontramos alejados del TICs.
La mayoría de nuestros estudiantes no cuentan con una computadora ni siquiera para la familia; peor una laptop o portátil de uso personal para facilitar la investigación y realización de sus tareas. Entonces, difícilmente podemos encontrar las instalaciones de internet en cada uno de hogares de estudiantes y padres de familia.
Éste es uno de los factores limitantes donde los estudiantes de sectores rurales no están siendo beneficiandos en su totalidad del programa teletrabajo que ha implementado desde el Ministerio de Educación.
Los habitantes que residen en la comunidad son de escasos recursos económicos. En su totalidad se dedican a la agricultura y a la crianza de animales menores. Pocos padres son albañiles, por lo que encuentran obligados a salir de la comunidad por varios días abandonando a la familia. Por eso, la mayoría de sus hijos viven solos o con sus hermanos/as y abuelos; responsabilizándose de las actividades domésticas que corresponden a personas adultas.
Los ingresos económicos son muy limitados; por cuanto los padres y madres de familia no disponen de ningún tipo de profesión o trabajo estable que garantice sus ingresos económicos para el sostenimiento del hogar. Igualmente, el/la niño/a, antes y después de dirigirse a las clases, está obligado a cumplir varias actividades domésticas previas, por lo que el tiempo del que disponen para dedicarle al estudio, es mínimo.
La vivienda de las familias se hallan en pésimas condiciones. Su piso es de tierra, pared de adobe, techo deteriorado, lo cual no presta comodidad para concentrarse durante su estudio y realizar los deberes asignados por el docente.
A nivel de las familias todavía se puede evidenciar escasa responsabilidad, poca importancia y valor por la educación. Esta realidad hace que a los estudiantes les interesen mínimamente los aprendizajes. Esta es otra de las razones para un alto porcentaje de estudiantes no cumplan con las tareas asignadas en casa, por parte del docente. No asisten a las clases ausentándose por cualquiera de estas razones y los atrasos a las jornadas de clases, son frecuentes.
Sabemos que el sistema globalizante, la ciencia y tecnología occidental a la que estamos inmersos cobra importancia hoy en día. Sin embargo, ahí es lo que surge la necesidad del planteamiento de un modelo educativo, innovación y la gestión por parte de las autoridades del territorio quienes con conocimiento del contexto socio-cultural y geográfico de la comunidad educativa, lideren procesos de búsqueda de las soluciones a estas realidades.
Dificultades
- Primero, el programa educativo teletrabajo no ha dado resultados efectivos en los procesos de enseñanza-aprendizaje, en la adquisición de conocimientos de nuestros estudiantes. Casi no hemos podido beneficiar de la educación virtual, al menos en los sectores marginales.
- Los padres de familias cuentan o contamos con 2 a 6 hijos estudiando en diferentes niveles o grados de educación general básica (EGB) y en diferentes instituciones educativas. En caso de la implementación de las tecnologías de informática, es decir, de la disponibilidad de computadora y/o celular deberíamos contar para cada uno de nuestros hijos, equipos del que carecen en su totalidad. No disponen ni para un hijo-estudiante, peor individualmente. La crisis económica por la que atravesamos como país y las familias, tampoco permiten la posibilidad de conseguir oportunamente, ni quizá en mediano tiempo.
- Existe limitada accesibilidad a los de medios de comunicación en el territorio donde residimos. No disponemos de internet ni en la institución educativa, peor la instalación de dicho medio en cada una de las familias. Una de las operadoras entra su señal en ciertos puntos de la comunidad, pero eso no es suficiente para facilitar la adquisición de las informaciones, para descargar o enviar las tareas a los docentes.
- Exagerado gasto para los padres de familia, pese a esta crisis en que vivimos, resultó las famosas recargas de saldos. Sin embargo tenemos la necesidad de llamadas, mensajes de texto. Algunos, hemos tienen la oportunidad contactarse a través de WhatsApp, Facebook, correo, etc.
- Limitado manejo de tecnologías de comunicación ha sido otro de los problemas que tienen que enfrentar los padres de familia y principalmente los estudiantes.
- Poca responsabilidad, empeño, dedicación al estudio por parte de los estudiantes y padres de familia debido a que la mayor urgencia está en la supervivencia, la alimentación.
- Problemas metodológicos-didácticos durante la construcción de conocimientos. No es lo mismo interaprendizaje presencial que virtual. Se requiere presencia física del docente durante los procesos de aprendizaje de nuestros hijos.
Compromisos
Los padres de familia se comprometan a:
- Cuidar la salud de sus hijos bajo las normas, reglas y los protocolos de bioseguridad, con el propósito de evitar el contagio.
- Practicar permanente aseo personal y uso adecuado de mascarillas de sus hijos.
- Desde cada uno de los hogares exigir y controlar el distanciamiento bajo el estricto cumplimiento de las normas establecidas de las autoridades.
- Realizar mingas permanentes de aseo de las infraestructuras (baños, aulas, patio, cocina, mobiliarios…) de los establecimientos educativos y desinfección de todo el espacio escolar para la seguridad higiénica de nuestros estudiantes.
Propuestas
- Que permitan la asistencia presencial por lo menos en modalidad semipresencial para el estudio de nuestros estudiantes en la institución educativa, bajo el acompañamiento del docente. Donde se concurra de manera alternada de grados de EGB, con el propósito de evitar la aglomeración.
- Dotar computadoras portátiles a cada uno de los/as estudiantes o por lo menos por padres de familia, para que faciliten o accedan a la mentada teleeducación o teletrabajo.
- Si el Ministerio de Educación no está en la capacidad, gestionar a través de otros organismos la instalación de internet en las comunidades rurales o por lo menos en cada uno de los establecimientos educativos, aunque es responsabilidad del Estado y sus autoridades son quienes debería haber liderado dichos procesos.
- Que implementen las instalaciones informáticas, es decir, con internet por lo menos en la institución educativa para que puedan acudir los estudiantes y realizar sus tareas.
- Que doten oportunamente materiales de bioseguridad a cada uno de los establecimientos educativos.
- que generen procesos de capacitación a los padres de familia y estudiantes, el manejo adecuado del sistema digital.
- Frente a esta realidad educativa que vivimos en los sectores marginales del país, se requiere de la participación activa de las organizaciones locales, las autoridades educativas y demás actores comunitarios.
Escrito por: Nelson Tigasi. Kichwa Panzaleo y docente. Foto portada: apnews.com. Abril 19 de 2021.