Anualmente el Ecuador pierde miles de millones de dólares por el mal manejo del petróleo y sus derivados, en lo fundamental, a través de los contratos para explorar y explotar los hidrocarburos: en este caso, el Estado les paga a las contratistas el doble y hasta el triple de lo que le cuesta a PETROECUADOR explotar un barril de petróleo; un segundo caso, la venta del petróleo con un alto castigo en el precio de exportación, esto viene sucediendo desde los años noventa, a raíz de la mezcla total de los crudos en la región amazónica y en Balao Esmeraldas.
En el caso de la venta anticipada de petróleo, la Ley de Hidrocarburos no faculta la aplicación de este procedimiento, tampoco que el petróleo sea prendado para adquirir deuda pública, hipotecarlo o ponerlo como garantía; en igual sentido, tampoco dispone que se lo venda directamente obviando el proceso de licitación; y, en derecho público, hay que aplicar lo que está escrito.
La importación de los derivados de los hidrocarburos es otro desangre para la economía petrolera, porque el país, importa anualmente miles de millones de dólares en estos productos, algo de no creer, pero este país petrolero importa los derivados de los hidrocarburos en enormes cantidades ¿por qué se da este problema? Porque durante los últimos 50 años, los gobiernos de turno no lo llevaron al petróleo a una economía de escala, porque no lo llevaron al hidrocarburo a la petroquímica, de la que actualmente se procesan más de 4.000 productos.
En el período 1972-2020 se explotaron de la región amazónica 6.515 millones de barriles de petróleo, de los cuales, 2.044 millones se entregaron a las plantas de refinación del país y 4.408 millones se exportaron, a un precio promedio de $39.77 por barril, generando un ingreso de USD 175.319 millones. Un monto muy superior (casi 8 veces más), de lo que requirió Europa para su reconstrucción después de la devastación de la segunda guerra mundial.
Europa se reconstruyó con USD 20.000 millones que le entregó el “Plan Marshall” y actualmente es el continente del primer mundo: domina la ciencia y las tecnologías y su economía tienen autonomía en la generación de bienes de capital, insumos y materias primas.
En cambio, el Ecuador, enfrenta actualmente una enorme pobreza; según la FAO, “6.6 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria”, de las cuales, “2.3 millones padecen inseguridad severa” (…) se trata de personas que pasan uno o varios días sin comer” (Primicias, noviembre 2022), por lo que entonces cabe preguntar ¿Qué han hecho con el dinero del petróleo? ¿quién se lo llevó? Y para colmo, actualmente el Ecuador tiene una enorme deuda pública que supera los USD 72.000 millones.
Por eso, en las próximas semanas, desde la iniciativa ciudadana (amazonia y Esmeraldas) presentaremos una reforma a la Ley de Hidrocarburos para evitar que el país siga desangrándose en el manejo de esta actividad económica, de la que se han beneficiado los grupos económicos vinculados al negocio de los hidrocarburos (2022-11-10).
Por: Henry Llanes Suárez. Sociólogo y analista de temas petroleros. Foto portada: Juicio Crudo. Noviembre 12 de 2022.