Hay dos palabras que no nos pueden dejar conformes cuando la implacable muerte llega, las dos curiosamente empiezan con la misma letra: descanso y despedida.
Partida sin descanso
Resulta que nunca es suficiente ningún esfuerzo para defender la vida. Porque siempre nos quedará pendiente una batalla más en esta lucha eterna por los derechos, los sueños, las utopías, la nueva sociedad y civilización. Por eso, el descanso, pareciera ser imposible cuando la vocación de vida de quien se va ha sido siempre el: “pensar en colectivo”.
Fabián Cornelio Vásquez Játiva nace en Caranqui – Imbabura el 03 de abril de 1938. Su padre Ezequiel Vásquez y su madre María Luisa Játiva. Estudió la primaria con los Hermanos Cristianos de Ibarra y la Escuela Quiroga, la secundaria en el Seminario Menor San Diego en Ibarra y San Luis en Quito, obtuvo el bachillerato en el Colegio Juan de Salinas de Sangolquí.
Estudió filosofía y teología, obtuvo la Licenciatura en Sociología y Ciencias Políticas. Fue vicepresidente de la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos y secretario adjunto de la Conferencia Cristiana por la Paz. (Comunidades Cristianas et al., 2012)
Trabajó siempre en parroquias rurales y de la periferia en Quito y en Curitiba – Brasil. En 1964 conoce y dialoga con Transito Amaguaña mientras trabajaba en Olmedo Pesillo en Cayambe. En 1974 apoya la formación de comités de solidaridad con Nicaragua y el Salvador. (Comunidades Cristianas et al., 2012) Fue párroco en la Parroquia San Pablo Apóstol del barrio Ferroviaria Baja entre 1980 y 1995. (Pacha Callari, 2020) Es reconocido su apoyo a las centrales obreras con celebraciones y misas campales en las huelgas y tomas de tierras para vivienda. (Comunidades Cristianas et al., 2012).
Esa fe inquebrantable en la comunidad y en el sentido comunitario, irremediablemente, tendrá que continuar en los que recibimos este legado. Fabián Vásquez, de seguro estará más complacido de que continuemos sin descanso su trabajo, a que nos conformemos con desearle un “descanso eterno”.
Partida sin despedida
La otra palabra que nos resulta difícil de aceptar es la “despedida”. Porque, en el círculo eterno del espacio tiempo, la muerte y la vida andan cogiditas de la mano en una ronda interminable para ir volviendo y revolviendo, naciendo y renaciendo, viviendo y resistiendo.
Fabián Vásquez Játiva participó en la formación del MEBAC, Movimiento Eclesial Bartolomé de las Casas y de la Asamblea del Pueblo de Dios en 1992. En el contexto de los 500 años de resistencia, apoya el levantamiento indígena. Solidario permanente apoyando en celebraciones con familiares de desaparecidos, entre ellos, los hermanos Restrepo Arismendi. En 1996 viaja a Brasil y participa en la Comisión de la Pastoral de la Tierra. (Comunidades Cristianas et al., 2012)
A su vuelta al Ecuador participa en varios encuentros de la Iglesia de los Pobres entre el 2006 y 2010. En el 2007 trabaja como Co-párroco de la parroquia Cristo Resucitado de la Ciudadela IESS FUT. Participa en celebraciones ancestrales en Pintag, Quito Sur, Ferroviaria Alta, con el Pueblo Afro ecuatoriano. Dicta talleres denominados “Hacia una nueva sociedad”. Participa en el Jubileo por Monseñor Leonidas Proaño 2008 – 2010. En el 2012 recibe el nombramiento de Coadjutor de San Pedro de Taboada y Fajardo, al cumplir sus 50 años de sacerdocio. (Comunidades Cristianas et al., 2012)
Una vez jubilado se retira a su natal Caranqui donde fallece el 18 de noviembre de 2021. En el 2015, durante la visita del Papa Francisco al Ecuador expresó:
“lo miro como uno de los nuestros porque ha vivido nuestras experiencias, dictaduras militares, empobrecimiento, él sabe cómo viven lo empobrecidos, de nuestra casa el planeta tierra, como él la llama. Con su encíclica que condena el capitalismo salvaje siguiendo la línea anticapitalista y anti neoliberal que destruye la vida” (elecdisp, 2015)
Fabián Vásquez nos comparte parte de su opción de vida al decir:
“…estando próximo a ordenarme sacerdote se dio en América el triunfo de la Revolución Cubana que siempre admiré y admiro porque, nos abrió nuevos horizontes para que los pueblos sean protagonistas de su historia en un mundo concentrador de poder” (Comunidades Cristianas et al., 2012)
Su legado se evidencia cuando dice:
“Todos, vivimos un origen, una raíz, como personas y como pueblo. Y, estamos dentro de un proceso y contexto histórico: económico, político, social, cultural, religioso. Allí, voy entendiendo quien es el Dios de la Vida, de todos los nombres y culturas que se manifestó y se manifiesta en la historia de mi vida” (Comunidades Cristianas et al., 2012)
La memoria nunca falla ni muere, sin necesidad de que le hagamos monumentos ni tributemos homenajes. Ella nos retumba en lo cotidiano, resuena en cada intento magnífico o desastroso, reclama su espacio en cada comunidad, agita la revuelta de cada generación. Así, no le da chance al olvido.
Esta no es una despedida a Fabián Vásquez Játiva, de aquí en adelante nos bendecirá desde los apus sagrados, guardianes de la memoria, nos abrazará cada día, junto con nuestros ancestros y ancestras que desde hoy lo reciben en la sagrada energía.
¡JUYAYAY TAYTA FABIÁN!
Por: Rosendo Yugcha Changoluisa. Pueblo Kitukara, Comunicador Social. Foto portada: Internet. Noviembre 19 de 2021