En medio de la violencia desatada, hay algo positivo: el reconocimiento por parte del presidente de que el Ecuador es un país plurinacional. Reiteradamente habla de Pueblos y nacionalidades Indígenas, se concluye que efectivamente asume que el país es plurinacional. Esto es bueno porque entonces, hay la condición necesaria para promover cambios para el bien indígena.
Vamos a ver la cuestión de espacios propios indígenas en las ciudades. En Riobamba, Monseñor Leonidas Proaño, abrió una casona para los indígenas que llegaban a la ciudad desde las comunidades, en ella se hospedan decentemente los comuneros. Por su parte, Xavier Albó, padre jesuita organizó en La Paz un albergue para cobijar a los indígenas que necesitaban hacer trámites en la ciudad. Cuenta con servicio médico, odontológico y una oficina de empleo. Aquí entre la gente se escucha lo contrario e inaceptable: fuera indios fuera. ¿Acaso los indígenas no pueden venir a las urbes? ¿Deben alojarse en sitios prestados, durmiendo en las gradas de un ágora?
También el reconocimiento oficial de la existencia de Pueblos y nacionalidades sirve para entender lo que es la Educación Intercultural Bilingüe, organizada para que los indígenas vuelvan a creer en sí mismos, en sus lenguas, culturas, historias, pensamiento. No se trata de la educación fiscal sino de un sistema propio, originado e ideado por indígenas a través de la historia, desde Tránsito Amaguaña, hasta Luis Montaluisa, Santiago Utitiaj, Mariano Morocho, José Atupaña, María Cunduri, etc. El sistema se estructura desde la escuelita comunitaria hasta el colegio secundario. La condición imprescindible es que los profesores dominen la lengua de los pupilos y conozcan a fondo las culturas originarias, cuyos rasgos generales son: simbolismo, prototipos, tradiciones, orientaciones, epistemes propios. Por esto la Educación Intercultural Bilingüe debe tener alto grado de autonomía y no ser subsumida en la Educación general como se hizo en el gobierno del expresidente Correa que le negó la autonomía.
Por: Ileana Almeida. Filóloga. Foto portada: CONAIE. Julio 1 de 2022.