Por: Bernardo Chango Jeréz
Kichwa del Pueblo Salasaca
Foto Portada: Internet
Septiembre 28 de 2020
En la Revista Española de Derecho Militar, de enero diciembre 2019, números 111 – 112, en la página 120, describe que “Desde tiempos históricos se han utilizado combinaciones de métodos convencionales y no convencionales para la consecución de objetivos militares en el campo de batalla. Sin embargo, la guerra híbrida contemporánea esconde en su fundamento un dominio insólito, aún en una fase experimental, que está siendo utilizado para la consecución de dichos objetivos sin recorrer al uso de la fuerza.
El dominio a que nos referimos es el dominio legal, desde el cual el derecho se instrumentaliza para su uso como arma en los conflictos armados, y fuera de ellos. Con ello se logra alcanzar objetivos políticos y estratégicos mediante la consecución de resultados comparables con los de un ataque armado contemporáneo”.
Esto ha llevado que “en el siglo XXI la consecución de los objetivos políticos y estratégicos en el tablero internacional han evolucionado de manera drástica. Los Estados y actores no estatales se han percatado de que no es necesario recurrir siempre a medios convencionales militares para la consecución de sus fines en el ámbito internacional y que sus objetivos se puedan obtener sin necesariamente recurrir a la fuerza. Desde esta perspectiva, los Estados y los actores no estatales disputan sus objetivos en diferentes dominios simultáneamente y lo que a veces puede ser un movimiento desfavorable en el tablero convencional, puede conseguir ventajosamente a través de otro dominio, como sería el legal” (FONSECA LENDES, 2019).
La diferencia entre el uso histórico de métodos híbridos y la utilización contemporánea es el hecho de que antiguamente los métodos regulares e irregulares se empleaban en el campo de la batalla. En cambio, la guerra híbrida contemporánea se realiza en dimensiones diferentes, empleando simultáneamente actividades militares limitadas, diplomáticas, económicas, ciberespaciales, en el campo de las comunicaciones, de la inteligencia y en jurídico.
El concepto de guerra híbrida contemporánea no tiene una definición reconocida, a nivel académico, ni doctrinal, pero si hay elemento que se repiten en todas las descripciones que hay sobre el concepto. Pero han sido los escritores estadounidenses los que iniciaron la integración del concepto de guerra híbrida en la doctrina militar americana describiendo como un concepto de tipo de conflicto, en la que los actores estatales o no estatales hacen uso de todos los métodos de guerra a su disposición de manera simultánea, utilizando armamento convencional avanzado, tácticas irregulares, terrorismo y elementos de criminalidad para desestabilizar el orden existente del adversario.
Esto ha llevado que los militares americanos ejecuten la guerra híbrida, “en la que utilizan campañas de desinformación, combinadas con actividades multimodales y tácticas irregulares, coordinadas dentro del área operacional para conseguir impactos estratégicos y controlar la dimensión psicológica del conflicto” (FONSECA LENDES, 2019)
En otros países, se emplean actores militares, para militares, irregulares y civiles de manera coordinada, realizando actividades simultaneas de información, de inteligencia, diplomáticas, económicas, políticas, militares, así como legales, generando ambigüedad para confundir la acción y toma de decisiones del adversario.
La aplicación de este concepto ha llevado a nivel interno de los Estados, entre los que ostentan el poder económico que están incrustados en los gobiernos y los que no están a desinformar, embargar bienes, judicializar la política y crear falsos positivos, para crear expectativas positivas a la sociedad. Estas acciones son dirigidas a nivel internacional por los grupos interesados. A esto los americanos han dado el nombre de Lawfere que en español si entiende como judicialización política que es una estrategia de la guerra híbrida.
Esta práctica se ha dado en Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador, Cuba y otros países. En los países que la sociedad hemos caído en la desinformación, presentación de falsos positivos, chantaje y otras estrategias de guerra híbrida que nos han aplicado.
Por lo tanto, es necesario analizar lo que sucedió con el golpe de estado de Evo Morales en Bolivia, encarcelamiento de Luiz Inácio Lula da Silva para que no se candidatice para la presidencia de Brasil, embargos económicos de Venezuela y Cuba para desestabilizar los gobiernos, matanza de los líderes indígenas y campesinos en Colombia, judicialización de política en el Ecuador y otras, son casos aislados que sucede o son acciones orquestadas, planificadas y dirigidas por un grupo de interesados.
Estas tácticas de guerra híbrida, Lawfere o judicialización política oficialmente inicia e 2005, con el General norteamericano James Norman Mattis y coronel Hoffman del cuerpo de Marines. En 2009 acepta OTAN, en la que ya es oficial en el Proyecto de Transformación de la OTAN para 2030.
Esto significa, lo que nosotros vivimos en nuestro alrededor y lo que sabemos lo que sucede en otros países vecinos no son casos aislados, sino son estrategias que se ha venido desarrollando desde algunas décadas atrás, que cada vez van experimentando y actualizando.
¿Militares americanos? Son militares estadunidenses y los terroristas mas brutales del planeta, la prueba que lo confirma es que usaron 2 bombas nucleares y las volverán a utilizar si se los permitimos, puesto que hay la propuesta, que para detener la migración, se usen en la frontera entre México y EU ….
Confundir a EU con América es aceptar la política de exclusión que se aplica a las originarias nacionalidades de nuestra Abya Yala. EU es un país formado por los invasores europeos y terroristas como Trump que de no expulsarlos jamás nos dejarán vivir en paz, por lo que deberíamos desconocerlo como país y declarar genocidas a sus gobiernos, denunciarlos ante los tribunales internacionales e interrumpir todo trato diplomático, político y económico puesto que ello es la raíz de nuestra dependencia y la causa de que seamos tratados como invasores enemigos y ciudadanos de segunda en nuestro propio continente también llamado Abya Anahuac.
Por otro lado, la guerra de información de la que hablan aquí se llama espionaje y no han sido los primeros en usarla….. Lo contradictorio es que ellos lo usan contra nosotros bajo el amparo de una ley local de seguridad interna con amplios poderes extraterritoriales debilitando peligrosamente a nuestros estados, y castigan severamente a quien lo use contra ellos. Son ejemplos muy ilustrativos el de Julian Assange y el de los 4 cubanos que originó la película Red Avispa …..
Saludos cordiales desde México …..