Por: Bernardo Chango Jeréz
Kichwa del Pueblo Salasaca
Agosto 31 de 2020
Para que las lenguas ancestrales vivan con libertad y estatus social, es necesario liberar de los estigmas que desde la colonia han marcado como idioma de los pobres, de los ignorantes, de los que viven en el campo, en los páramos y en la selva, idioma no aconsejable para la educación, para asuntos académicos. Hoy vemos a las lenguas ancestrales dignas y reconocidas en los instrumentos legales y jurídicos.
En nuestro país hace falta que nuestras lenguas ancestrales se visibilicen más en la práctica, incrementado su presencia en la sociedad ecuatoriana, más allá de ser local como dialectos y exigir el proceso de normatización y normalización ya en la práctica.
Para ello es necesario la praxis en el uso de las lenguas ancestrales en los espacios formales como son las instituciones del Estado y privadas. Al existir la interculturalidad como establece la Constitución vigente debe desarrollar los procesos académicos en toda la recta educativa por lo menos en los idiomas kichwa y Shuar, desterrando el tratamiento de las lenguas ancestrales como áreas de estudio, y esto solo en los establecimientos del Sistema de Educación Interculturales Bilingües.
Conociendo que según nuestra Constitución y siendo la Ley y Reglamento de Educación “Intercultural” debe ser en todos los establecimientos educativos estatales y particulares. La producción de literatura de información y formación en general deben estar expuestos a la ciudadanía en igualdad de porcentajes en las lenguas ancestrales y en español, porque todas las lenguas son oficiales a nivel nacional y otros a nivel local. La praxis del uso de las lenguas ancestrales debe ser obligatorio en los ingresos a los empleos públicos y privados. Los medios de comunicación hablados, escritos, televisivos y en redes sociales deben tener espacios iguales, en cumplimiento de lo que el Estado ecuatoriano constituye … “intercultural”, plurinacional … según el Art. 1, de la Constitución de la República.
Por otro lado, es necesario aunar esfuerzos entre los usuarios de la lengua kichwa o Quechua en el territorio del Tawantinsuyu. Buscando lo que se dijo antes la normatización y la normalización de los dialectos, que a veces es difícil de entender entre los usuarios de los distintos dialectos.
Es hora de reorientar las políticas lingüísticas propias para un país intercultual y plurinacional, dejando de lado a la política lingüística monolingüe, donde existen lenguas dominantes y lenguas subordinadas.