Por: Margarita De La Torre Saransig*
Kichwa, Otavalo
13 diciembre 2019
El mundo globalizado exige que los seres humanos hablemos más de un idioma en estos tiempos para lograr comunicarnos con personas de otras localidades, países y continentes, así como para acceder al conocimiento de las grandes investigaciones relacionadas con la invención, creación e innovaciones que mucha falta nos hace en Ecuador. Lo irónico de esto, es que la gente mestiza e indígena de nuestro país se sienten orgullosos de hablar un solo idioma, el idioma dominante español, lo peor de todo es que muchos ni siquiera hablan, escriben, leen correctamente.
A esto se suma los complejos de superioridad y de inferioridad de quienes hablan los idiomas dominantes, por eso se presupone que el español y el inglés elevan la categoría social y son aceptados en las colectividades clasistas, mientras que el kichwa se presupone que baja de categoría o nivel en una sociedad que pretende cada vez “blanquearse”, “europeizarse”, “americanizarse”. Por ese prejuicio los mestizos desprecian, minimizan a los pueblos y nacionalidades que hablan en Kichwa, Shuar, Chaapala, Tsafiki, etc. A pesar de tener un buen porcentaje de sangre indígena los mestizos y los mismos indígenas se avergüenzan de lo que son, eso genera la tendencia de ocultar la vestimenta, el rostro, el color del cabello, el color de la piel, el idioma.
En ese contexto, muchos docentes y líderes educativos indígenas se auto identifican como mestizos y tienen vergüenza – miedo de hablar el Kichwa. Con autoridades y profesores de los centros educativos interculturales bilingües que actúan de esa manera, simplemente se vuelve una tarea muy dura, el de la enseñanza aprendizaje de los idiomas de las nacionalidades. Además, inciden en el rechazo y el desprecio por lo indígena, por el idioma kichwa, en los padres, madres de familia, dirigentes de las comunidades y en los estudiantes. Entonces, en conjunto deciden que el Kichwa no va a servir en el futuro de los niños, niñas, porque en la ciudad, en las universidades no hablan los idiomas indígenas, por tanto es una pasadera de tiempo.
Es así que los padres y madres de familia deciden poco a poco que el idioma español se convierta en su idioma materno. Sobre la base de su experiencia de sufrimiento en la ciudad, como crecieron hablando kichwa, no lograban entender lo que los hispanos hablantes decían. Esa situación fue tan dura para ellos, que no quieren que sus hijos sufran lo mismo, desean lo mejor para sus pequeños, con ese afán, los protegen y buscan formas que sean aceptados en la sociedad, una forma es enseñándoles el poco español que saben, pero mal hablado, con mucha interferencia lingüística, lo cual genera también discriminación porque no hablan bien ni siquiera un idioma.
Ante esto en varios momentos he reflexionado sobre este tipo de comportamiento, he llegado a considerar que tienen razón, de avergonzarse, porque cada vez que hablan el idioma Kichwa y se identifican como indígenas son objeto de burla, de segregación y marginación. Como respuesta a esas acciones racistas y como estrategia de sobrevivencia y de inclusión en la sociedad los docentes, los jóvenes, niños y adultos dejan de lado todo lo que parezca y lo identifique como indígena.
Entonces, ¿Qué hacemos ante esta realidad, cómo iniciamos, cómo nos acercamos a los centros educativos, a los docentes, a todos los actores educativos? Si la enseñanza aprendizaje de los idiomas de las nacionalidades, la valoración y fortalecimiento de la identidad, la cultura, los saberes, los conocimientos, la tecnología entre otros de los pueblos y nacionalidades, es la razón de ser de la Educación Bilingüe.
En base a la experiencia adquirida en los procesos de acompañamiento pedagógico en los Cecibs, considero que para enseñar el idioma Kichwa, primero debemos trabajar levantando la autoestima de los docentes, de los padres de familia, de los estudiantes. Sí siguen pensando que no va a servir para nada en el futuro, que el Kichwa es un idioma que les baja de categoría social, simplemente se va a convertir en un asunto irrelevante. En una situación así, por más que haya presión, se les obligue o se utilice una buena metodología no va a generar interés el aprendizaje del idioma kichwa.
Por eso es necesario, desde los centros educativos realizar un trabajo integral de valoración del ser indígena, eso implica que debe haber conversatorios, talleres encuentros donde se resalte, se haga memoria de todas las cosas positivas y valiosas que tenemos y teníamos antes de la llegada de los españoles. Destacar toda la sabiduría incluso en algunos casos superior a la occidental, en medicina, en ingeniera – arquitectura, en agricultura, astrología, etc.
Concienciar y hacer que los docentes empiecen a valorar y respetar el idioma Kichwa, que inicien a hablar algunas palabras como ya están realizando en Cayambe. Aunque los profesores no saben Kichwa, ante el reto de que, mientras más idiomas conocen, el cerebro se va activar, las neuronas van a despertar, se va abrir espacios en el cerebro para otros códigos lingüísticos, otros saberes, otros conocimientos, otro mundo, pues de esa manera iniciaron a hablar, a cantar, aunque no logran pronunciar bien, pero lo importante es que ya iniciaron a dar los primeros pasos en el uso del idioma Kichwa. Además se les motivo a los docentes que hablen, que aprendan, que canten en tres idiomas kichwa, inglés, español. Solamente así hemos conseguido que los docentes y estudiantes inicien a aprender el Kichwa y el inglés.
Para esto, se requiere de un trabajo consciente y apasionado para convencer que el idioma Kichwa es tan valioso como el inglés. Solamente, una vez que logremos que los docentes amen los idiomas, toda metodología podrá funcionar.
Para la enseñanza de los idiomas hay varias metodologías, pero quiero resaltar unos que se adaptan a nuestra realidad oral y de dialogo comunitario.
El método denominado directo o natural, “es aquel donde el aprendizaje se hace a través de la comunicación oral directa. Es, si se piensa bien, el método que usamos cuando somos niños para aprender el idioma materno.
Hablamos, escuchamos, erramos, repetimos, no aprendemos gramática sino que la intuimos o la deducimos, y al final terminamos hablando el idioma correctamente”. Esta propuesta metodológica va con nuestra cultura indígena, si los padres, miembros de la comunidad valoran el idioma Kichwa, se activan para hablar cotidianamente, así estaríamos dando el primer paso muy importante para revitalizar el Kichwa.
Por otro lado, contamos con una técnica llamada el diálogo, que resulta ser “muy útil y solicitada en el proceso de interaprendizaje de un idioma extranjero; los diálogos son inicialmente muy simples y controlados, pero en la medida en que el estudiante adquiere conocimientos significativos es capaz de establecer diálogos más fluidos y espontáneos basados en sus necesidades comunicativas”. Esta técnica puede ser muy ventajosa en educación bilingüe, porque la metodología activa, participativa, fuera de los salones de clases y en relación permanente con la naturaleza genera conocimientos significativos los cuales permitirán que los diálogos sean libres y espontáneos usando los idiomas de la nacionalidad.
Otra de las técnicas metodológicas puede ser la dramatización, la música, el canto en la que se activa toda la creatividad, el arte, la expresión oral en Kichwa y la representación de personajes de interés de cada estudiante. Por otro lado, los juegos, los trabajos en equipo pueden ser una muy buena oportunidad para que los docentes, estudiantes empiecen a utilizar el idioma Kichwa.
Mientras que para el trabajo del idioma Kichwa formal, considero que se puede acoplar los “programas basados en temas, estos seleccionan un área temática que pueden ser una asignatura del currículo o una parte de ella. Las posibilidades del contenido son aprovechadas al máximo por el profesor para desarrollar la competencia de la lengua, proporcionar conocimientos sobre la temática específica y desarrollar habilidades de aprendizaje de forma continua e integrada en la lectura, escritura, expresión oral, estrategias de estudio, etc.”3 Con este proceso propuesto, se trataría todo lo relacionado con el currículo, pero también se trabajaría la estructura gramatical Kichwa, la ortografía, la sintaxis y todo lo formal e importante para un correcto uso del idioma Kichwa en los Centros educativos bilingües.
Para lo señalado, resaltamos la importancia y necesidad de contar con recursos didácticos que son los medios requeridos por los docentes para apoyar, complementar, acompañar o evaluar el proceso enseñanza aprendizaje del idioma kichwa y estos deben responder al contexto local.
Finalmente, considero que es necesario tener una visión clara de lo que queremos lograr con educación bilingüe a largo, corto y mediano plazo en cuanto a idiomas de las nacionalidades. Para la recuperación y fortalecimiento de los idiomas de las nacionalidades es necesario una minga entre varios actores e instituciones que estén realmente interesados en las cuestiones de vida de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador.
* Con estudios en Gerencia de Proyectos Educativos y Sociales; Economía Social y Solidaria; Gestión Cultural y Ciencias de la Religión y Teología
1 ¿Cuál es la mejor metodología para enseñar idiomas?
2 Métodos de enseñanza del inglés como segunda lengua
3 Kichwa, orgullo o vergüesnza en educación bilingüe
Los idiomas de los pueblos y nacionalidades son portadores de las epistemologias y ciencias milenarias, a través de estas, las sociedades andinas han desarrollado sus mayores inventos y han contribuido en la superación las mayores crisis provocadas por las sistemas de consumo y dependencia. Yupaychani Margarita De La Torre