Por: Semu N. Saant
Nacionalidad Shuar
Foto portada: Generación Cristial-ConceptoDe
Septiembre 02 de 2020
En los estudios sociales se acuñan términos para referirse a las generaciones y sus diferencias, como boomer, generación x, milennial, étc. Es así como en redes sociales y popularizado de forma hasta cómica se etiqueta a la generación actual: “la generación de cristal”. Este apelativo puede interpretarse de varias maneras, pero es obvia su alusión a la fragilidad y “delicadeza”, características del cristal. Quienes promueven este rótulo no son tanto las generaciones pasadas; sino, en general todos quienes ven en los jóvenes actitudes y aptitudes en las que pareciera que “todo les afecta”.
Y es interesante ese argumento: “todo o aquello les afecta”. En realidad, a todas las personas, independientemente de nuestra naturaleza e idiosincrasia siempre habrá algo que nos afecte. Estas personas que acusan también. Basta con intentar hablar de temas como sexo, religión, arte, deportes, política, trabajo con la mayor cantidad de gente, para saber que no todos reaccionarán igual. Es decir, no reconocemos esa capacidad de ser afectados por algo a menos que antes nos afecte a nosotros; esto va ligado a la empatía, pero ese es otro tema.
También es claro que esta mezcla heterogénea de generaciones que conviven en nuestra sociedad presenta nuevas realidades, nuevos retos, nuevas oportunidades de crear un espacio incluyente, intercultural y humano, el ejemplo visible es el uso de las TICs. Es necesario adoptar las fortalezas y contribuciones que cada generación y grupo social ha construido, incluyendo a esta “generación de cristal”. Pues parece que estos ciclos de no entendimiento no ayudan en nada si queremos tocar ese discurso de desarrollo y solidaridad.
Decidí reflexionar sobre este tema al leer un artículo de una estudiante que se cataloga como feminista y se vio afectada por el comportamiento de su profesora que también es considerada feminista. Esto se puede leer desde la arista de la estudiante (¿generación de cristal?) como desde otro plano algo lejano. El análisis. Es necesario que una “feminista” o una persona (en general) cumpla con nuestras expectativas (sea cuales sean); es decir debemos adivinar qué debo hacer o no? Aquello me parece un acto egoísta, no respetar ese espacio individual, que no es sinónimo de individualismo, sino de cierta libertad. Claro que los actos de interrelación de las personas son amplios y se ajustan a muchas acciones de las normas establecidas.
No es una persona, ni solo un grupo; son todas las generaciones y en todos los espacios donde se debe meditar sobre las fortalezas y “vacíos” de “ese camino” en el que nos desenvolvemos, y si se debe aprender, tomar la valentía de enfrentarse a sí mismo y dar un paso adelante. No importa ni la edad, ni el género, ni el momento, siempre es bueno para empezar, siempre es un buen espacio para la autocrítica.