Hoy día internacional de las lenguas maternas, las nacionalidades indígenas del Ecuador estamos ante una dura realidad.
En 2009 el gobierno, violando la ley150 privó a la DINEIB la autonomía que era el único espacio de poder de las nacionalidades en el Estado.
Sin Educación intercultural bilingüe (EIB), no hubiera existido ni levantamiento de 1990 ni derechos colectivos como se estableció en la Constitución de 1998. Eliminaron la autonomía de la EIB, los descendientes de los criollos de la “independencia” de 1822, para privar a las nacionalidades su pequeño espacio de poder. Usaron un discurso populista de “izquierda, para reconcentrar el Poder al servicio privatizador de las transnacionales entregándoles a partir del 2010 los campos petroleros que eran de Petroecuador.
En la Constitución del 2008 hábilmente pusieron que el Ecuador es Unitario… Plurinacional, lo cual es contradictorio.
Con la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) legitimaron el decreto 1585 de 2009. Ahora la EIB está mezclada con la etnoeducación, lo cual favorece al populismo para manipular a los pueblos.
Hemos perdido la batalla en el campo legal e institucional. Es difícil ahora luchar contra la (LOEI), contra la misma Constitución del 2008 que sometió a la EIB a la rectoría y politiquería del Ministerio de educación.
No esperemos nada de las leyes, de la Asamblea Nacional ni de su Comisión de Educación.
Nos queda una única trinchera de lucha y es en cada comunidad, en cada CECIB en la selva, en el páramo y en los barrios marginales donde estamos. Ahí será la batalla final por la EIB, las lenguas y el territorio.
Mi mensaje final es que ahí sobreviremos o ahí moriremos junto con las lenguas; pero, si esto último es nuestro destino que sea luchando de pie.
Seamos siempre pragmáticos, no nos quedemos enredados en las discusiones teóricas de las palabras. Mashikuna kishpirinkakama, mana kashpaka wañunkakama, shinapash tantalla.
Por: Luis Montaluisa. Kichwa del pueblo Panzaleo, académico. Foto portada: Riksinakuy. Febrero 22 de 2022.