Hace 27 años se funda Pacha Callari, un camino que se inició en los años 90, en un momento importante del movimiento y organización política indígena. Este centro cultural que nace en el barrio Ferroviaria Alta y que se hace jurídico un 13 de agosto de 1995, nos relata a propósito de su aniversario, un poco de su historia y además, aporta con breves reflexiones para el debate de políticas públicas.
Desde el barrio
Pacha Callari es un centro cultural fundado por agrupaciones de danza y música andina. Ha desarrollado proyectos artísticos, educativos y de emprendimiento con identidad comunitaria. Está conformado por una diversidad etaria y étnica, matizada por la memoria ancestral y urbana. Ser artistas no es prioridad, pero las propuestas escénicas que combinan la danza, teatro y música en vivo, han sido presentadas primero en su barrio y luego en escenarios formales.
El barrio Ferroviaria Alta se caracteriza por su historia organizativa, tradición de lucha y diversidad cultural; Pacha Callari recoge parte de ese legado para continuarlo en las nuevas generaciones, a través de los proyectos que desarrolla desde su fundación, algunos han sido seleccionados en convocatorias públicas y están en plena vigencia, como son: Escuela de Arte, Grupos de danza y música, Orquesta Infanto Juvenil, Coro Infantil, Mujeres emprendedoras y Turismo Comunitario.
La visión de Pacha Callari es ser un centro cultural en continuo crecimiento, con infraestructura propia y diversidad de opciones para niños, jóvenes y adultos, que continúe su gestión cultural comunitaria barrial, ampliando su oferta y experiencia artística desde la ancestralidad, la perspectiva y liderazgo juvenil para construir una nueva sociedad con gestores comprometidos con su comunidad
Nuestro aporte
En el contexto de los 50 años de la ECUARUNARI y 36 años de la CONAIE, nuestro aporte a la construcción de políticas que concreten una sociedad intercultural y el estado plurinacional, consideramos que, queda mucho por reflexionar sobre la incidencia cultural de la religiosidad cristiana católica y protestante, en la construcción y re significación del sentido comunitario que da origen al movimiento y organización política indígena y que es lo que la sostiene culturalmente en medio de su diversidad.
Otro tema pendiente es la mirada que tiene la organización y el movimiento político indígena de quienes nos reconocemos como fruto de la migración a las ciudades y que somos parte de las organizaciones de los pueblos y nacionalidades indígenas que vivimos en Quito, esto, desde una perspectiva cultural y no solo política, que permita superar el utilitarismo electoral que demanda la democracia occidental, eminentemente representativa; y cómo, desde la reflexión y re significación de lo comunitario, se puede reforzar una democracia participativa, donde las comunas, comunidades y barrios somos territorios de continuidad de procesos de emancipación; este reconocimiento es fundamental y es la base y estrategia para el debate político en la vivencia y construcción del Estado Plurinacional.
Según Agustín Cueva que reflexiona sobre el fracaso del mestizaje en Ecuador como proyecto cultural identitario, Pacha Callari asumen su camino organizativo por la urbano ancestralidad como una opción para continuar los legados de resistencia que nos mantienen vivos por casi 30 años.
Sobre el evento de aniversario
Celebrando su Vigésimo Séptimo Aniversario Pacha Callari presentó la obra: “Arte Creación de Vida- Resistiendo” que se presentó el día sábado 20 de agosto de 2022 a las 18h00– 6pm en el Teatro México ubicado en el barrio de Chimbacalle. Compartimos con la ciudadanía, con nuestra comunidad este aniversario de fundación. Una inmejorable oportunidad para reafirmar nuestros compromisos en la defensa de la vida y de los derechos culturales por un Quito milenario, diverso e intercultural.
La obra “Arte Creación de Vida- Resistiendo” propone un recorrido por espacios de memoria comunitaria y popular relatados desde lo urbano ancestral, es decir, por pobladores de un barrio que nace como proyecto de obreros ferrocarrileros, que sólo pudo concretarse con la insurgencia migrante de Cotopaxi, Chimborazo y Tungurahua (de donde provenimos) que llegaron buscando trabajo, dejando sus tierras, pero manteniendo saberes y prácticas que buscamos mantener, preservar y difundir. Somos herederos de ese legado urbano ancestral. La obra tiene tres escenas, combina expresión corporal y coreografías, con música totalmente en vivo.
Por: Rosendo Yugcha Changoluisa, Comunicador Social. Desde el barrio. Foto portada: Autor. Agosto 18 de 2022