La iglesia católica ha venido desestructurando nuestra religiosidad tawantinsuyana desde más de 530 años. Hasta la fecha han pretendido borrar de nuestras mentes nuestra religiosidad cósmica telúrica. La navidad nos han impuesto por la fuerza, haciéndonos creer que es la fecha del nacimiento de Jesús.
Los primeros cristianos no festejaban el nacimiento de Jesús, de hecho, en ninguna parte de la biblia se menciona la fecha. Las Saturnales, eran unas fiestas paganas que celebraban los romanos en honor a Saturno, el dios de la agricultura y la cosecha, y que originalmente transcurrían entre el 17 y el 23 de diciembre, coincidiendo con el solsticio de invierno.
También los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del Natalis Solis Invicti o asociada al nacimiento de Apolo. El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno.
Los antecedentes de la Navidad habría que situarlos en los años 320-353 después de la muerte de Cristo, durante el mandato del papa Julio I, que fijó la solemnidad de Navidad el 25 de diciembre, a pesar de la creencia de que Jesucristo nació durante la primavera en 529 el emperador Justiniano la declara oficialmente festividad del Imperio.
Como Bolivia un Estado laico, los nacimientos, arbolitos y demás alegorías a esta fecha, que por demás está equivocada, no deberían de promocionar esta fiesta católica, porque estamos en un proceso de descolonización.
Los aymaras festejamos el solsticio de verano el 21 de diciembre, es una de las cuatro celebraciones regidas por la constelación chacana. Los descendientes de los españoles tienen toda la libertad de festejar esta fecha en el marco de la democracia.
Por: David Ticona Balboa. Aymara, Abogado, Periodista y Yatiri-amawta. Foto portada: Secretaría de Educación, Recreación y Deporte . Diciembre 24 de 2022