Por: Javier Villacis M.
Tomado de Insumisa Vecindad (Grupo)
Abril 4 de 2020
Foto de portada, tomado de internet
INFORMACION URGENTE
Es inevitable que las noticias actuales, en especial las de Guayaquil, nos preocupen. Yo estaba tratando de mantener la calma, pero desde ayer, conversando con amigos médicos y viendo los videos, seguramente al igual que ustedes, me desesperé.
No soy especialista en este tema, por eso haré un análisis usando el sentido común y las estadísticas oficiales disponibles en la web. Además, conversé con algunas autoridades para tratar de encontrar respuestas.
La verdad encuentro sorpresas en los datos y puedo definir algunas conclusiones, pero también me saltan otras preguntas.
Tengo familia, amigos y compañeros de empresa en Guayaquil, por ellos me he dedicado todo este día a investigar qué está pasando realmente en medio de esta confusión horrible, de esta pesadilla insospechada.
MORTALIDAD NORMAL EN EL ECUADOR
Según el INEC en el año 2018 (última cifra confirmada, la del 2019 aún está por confirmar), murieron 71.009 personas en el Ecuador. De las cuales 18.984 corresponden a la provincia del Guayas. Esto quiere decir que, mensualmente, mueren un promedio de: 1.582 personas de manera normal y por diversas causas en Guayas, con un sistema de salud moderno y en pleno funcionamiento.
Por otro lado, las principales causas de muerte en el Ecuador son:
Enfermedades isquémicas del corazón: 11,1%
Diabetes Mellitus: 6,6%
Enfermedades cerebrovasculares: 6,3%
Influenza y neumonía: 5,8%
Enfermedades hipertensivas: 4,7%
Según las cifras anteriores, en el Ecuador el 5,8% mueren por Influenza o neumonía, lo que da como resultado que normalmente, 92 personas mueran al mes, por esta causa en Guayas, (y repito, esto bajo un escenario normal con un sistema de salud que no está en colapso).
Si sumamos enfermedades del corazón, cerebrovasculares e hipertensivas que podrían estar relacionadas al Covid-19, tenemos un total de 34.5%, lo que equivale a 545 muertes mensuales en Guayas por enfermedades vinculadas al sistema respiratorio y circulatorio. (En condiciones normales).
MORTALIDAD COVID-19
La investigación del CDC asegura que alrededor del 80,9% de las infecciones del nuevo coronavirus se clasifican como leves, el 13,8% como graves y solo el 4,7% como críticas, lo que incluye insuficiencia respiratoria y multiorgánica, y shock séptico.
La tasa real de mortalidad del Covid-19, (aceptando que realmente nunca se sabe el verdadero número de contagios y que las cifras oficiales siempre reportan datos subvalorados) es menor al 2%.
Es claro que el virus no tiene una mortalidad alta, comparado con otras gripes como SARS y MERS que van del 10 al 40% de mortalidad. Así mismo, es una mortalidad muy baja, si lo comparamos con otro tipo de enfermedades.
La gravedad de este virus, como todos conocen, es su increíble capacidad de transmisión. En Guayas existen 1.615 casos confirmados, obviamente, todos sabemos que siendo conservadores la cifra real debe ser del doble: 3.230 casos. Si le aplicamos solo la tasa de mortalidad directa, la cifra estimada de muertos sería aproximadamente de: 64 personas. Si esta misma población no recibe atención médica adecuada y oportuna, sube un 3% más (en estado crítico) esto equivale a casi 100 personas que fallecerán, con este volumen de contagio comunitario actual. En todo caso, en el peor de los escenarios, esto debería ser el triple.
DESINFORMACIÓN Y NERVIOSISMO.
Por otro lado tenemos desde el inicio una campaña mediática inverosímil, producto de la época en la que vivimos y el exagerado morbo que nos ha convertido, a todos, en fieles espectadores de lo grotesco.
El sinnúmero de videos, unos verdaderos, otros no tanto, nacionales e internacionales de las muertes y el caos desatado, genera un nerviosismo absoluto, no sólo en Guayaquil sino en todo el país y el mundo.
Sin hablar de la irresponsabilidad de los primeros contagiados, a los menores síntomas, muchos acudieron en masa a los centros de salud y hospitales.
En una población con psicosis colectiva, es natural que su sistema inmunológico se vaya al carajo, todas las enfermedades se activan y se potencian, producto del estrés y el pánico, al pensar que si se enferma se muere. Y esto, es totalmente falso. Los muertos son de verdad, y los estamos llorando todos, pero hay que profundizar en sus causas y esa es la razón de este análisis.
POLITIQUERÍA, IGNORANCIA Y MALAS DECISIONES.
Las autoridades de tres o cuatro bandos, (ya no se sabe ni cuantos hay) en medio de la anarquía normal que había proyectado esta administración, recibieron a la pandemia con bombos y platillos. Todos presidenciables. Unos paralizados por la cobardía, para no dar un paso en falso ante las elecciones 2021, y otros por ignorancia para salir directo a Carondelet luego de la crisis sanitaria, tomaron las decisiones opuestas al sentido común. Entre los principales errores:
– La Apertura de todos los hospitales y centros de salud de manera simultánea para atender el Covid-19 aceleró la propagación en Guayas.
– No declarar el estado de excepción a tiempo, ya con el conocimiento de lo que estaba pasando en el resto del mundo.
– No priorizar y destinar de manera emergente los recursos necesarios, dejando en 0 los temas complementarios, para equipar aceleradamente, con una visión sistémica, a todo el cuerpo sanitario de la Provincia. (Una visión sistémica quiere decir que considera todas las instancias y el flujo de procesos para que no colapse en algún punto, como lo vemos en el sistema forense por ejemplo).
– De corrupción (aunque fue evidente para todo el país) no voy a hablar, porque se usa también en los otros bandos para la politiquería, que resulta nefasta y criminal en este momento más que nunca en la historia del Ecuador. Tenemos fe que la justicia se encargará de todos los bandos.
– Poca coordinación entre autoridades nacionales y provinciales, ministerios e instituciones públicas.
Del sistema productivo me voy a referir en otro post, pero solo veo memes diciendo que los agricultores son héroes, a otros hablando del impacto negativo del covid-19 en las exportaciones y a los más racionales recolectando unas cuantas canastas. Sin embargo esto amerita decisiones históricas para sostener la dolarización y garantizar la seguridad alimentaria. Es necesario priorizar y enfocar un esfuerzo público-privado sin precedentes, para que por ejemplo: la cadena productiva del camarón, segundo rubro después del petróleo, no empiece a quebrar en un par de meses, se vengan abajo otras cadenas y luego una catástrofe económica en cascada, que nos podría matar más que el virus.
La única directriz que alcanzan a pronunciar es: quédense en su casa (me acuerdo de la propaganda del niño que decía: deme un Tampico y el otro llegaba con voz de inteligente y decía: una cola). Es claro, eso no se discute, la cuarentena es de vida o muerte para todos, pero hay más cosas que explicar de manera clara a la ciudadanía para evitar que el pánico produzca más muertos.
Pero bueno, que Dios los juzgue, porque en la política ya no existen. (Podríamos rescatar a un 10% que está luchando como puede, pero esto es muy poco en el mar de la confusión y la indolencia).
EN CONCLUSIÓN.
Refiriéndome al gráfico que lo explica, es un círculo vicioso: llegó el Covid-19 a Guayas, empezó la politiquería y se tomaron malas decisiones. La gente contribuyó al caos por el nerviosismo y la desinformación. Esto produjo qué, las personas que fallecen normalmente en la provincia, se sumen al porcentaje de muertes normales que genera el virus en todo el mundo y además se incremente con el porcentaje que cae en estado crítico y que podría salvarse con atención médica normal.
Producto de todo esto, se colapsó el sistema de salud, el sistema forense y los servicios mortuorios, resultado: el desastre de los muertos por todos lados, que según el gráfico y la base del INEC, debería estar realmente en más 1.700 que no han sido enterrados. Si continúa este círculo vicioso, esta cifra obviamente aumentará pero no necesariamente por Covid-19.
Esto quiere decir que si la gente respeta la cuarentena, y aunque la abran, sigue siendo extremadamente cuidadosa y cauta, el virus va a decaer.
Ya se están viendo algunas cifras alentadoras en la misma provincia del Guayas, pero el verdadero impacto se verá desde la próxima semana.
MI MENSAJE
No quiero decir que los muertos no son reales, estamos todos impactados, porque la muerte se convierte en algo cotidiano y masivo, pero conversado con varios amigos que lo han superado: ¨pana es una gripe bien fuerte¨, para otros: ¨He tenido gripes más feas¨.
Dios nos guarde a todos, tengamos la prudencia del caso en todos los sentidos, mantengamos el aislamiento, inclusive más allá de las directrices oficiales. Las medidas de aseo, deben ser ahora parte de la cultura. Como les dije en un anterior post:
En el mar se ahoga el que se desespera, si te tranquilizas, flotas sin problema.
Vamos todos a mantener la calma y hacer análisis objetivos sin dejarnos llevar por los videos de los muertos. Como ven las cifras, que no son mías sino del INEC, la mayoría no son por Covid-19.
Por Dios hay que parar el círculo vicioso que muestro en la gráfica y hay que entender la realidad. No entremos en pánico, para que no siga muriendo más gente por otras causas debido a la nula atención médica, y para que las personas realmente graves contagiadas de Covid-19 tenga la correspondiente atención médica y la mortalidad total no sobrepase el 2% normal en esta gripe demoniaca.
ESMERALDAS Y OTRAS PROVINCIAS.
Las malas decisiones nos afectan a todas las provincias. Pero ya está, no hay nada que hacer.
Me pongo de pie y aplaudo. Mi Esmeraldas lo está haciendo muy bien, con el cerco epidemiológico. Pero no nos confiemos, aunque las proyecciones son bajas se podrían disparar sino somos cautos. El sistema de salud se ha ordenado mucho mejor con las lecciones aprendidas de Guayas.
La gran pregunta que tengo es: ¿Por qué no se dicen con claridad estas cifras al Ecuador?, en serio que, pese al análisis, no entiendo.