Gobierno colón-biano retira la estatua de Colón y de Isabel la Católica en Bogotá, gracias al pueblo Misak quienes intentaron derribarla hace tres días.
Este es el comunicado de Autoridades Misak:
Mandato de declaración de la Segunda y Definitiva Independencia del Gran Nupirao (Colombia) de la huella colonial que nos oprime y se refleja en las prácticas fascistas del mal gobierno de Iván Duque.
Nosotras y nosotros como Autoridades Indigenas Misak Nu Nakchak, en el ejercicio de nuestra autoridad, autonomía y autodeterminación, obedeciendo al mandato colectivo de nuestros shures y shuras, abuelos y abuelas, nos permitimos informar que tenemos una responsabilidad ancestral de limpiar y procurar la sanación de todas aquellas heridas coloniales.
Esto es un imperativo, en este momento histórico que se pretende construir con la fuerza de la gente, un poder popular.
Declaramos que la historia es un dispositivo de poder, contada desde la voz de los opresores, por tal razón nos hemos visto abocados a organizar nuestra acción respecto a reconfigurar el pasado colonial que se refleja en ideologías, prácticas y acciones que buscan aniquilar “lo diverso”, “los que opinan diferente”, “los y las que disienten”; esa es la política paramilitar y para policial que levanta sus armas contra el pueblo y hoy, deja XX asesinados y XX desaparecidos.
Aunque los académicos y conocedores de la historia oficial afirman con vehemencia que la “historia no se puede cambiar”, nosotras y nosotros creemos que lo tenemos todo por reescribir desde las narrativas que han sido invisibilizadas y oprimidas. Por eso hoy, llegamos hasta el que hasta hoy, es el monumento de Isabel “La católica” y Cristóbal Colón en la ciudad de Bogotá, para declarar la Segunda y definitiva independencia del Gran Nupirao (Colombia) borrando todo vestigio colonial que en el presente es el que asesina, tortura y desaparece a nuestros jóvenes en el marco de esta avalancha popular que nos dignifica como pueblos, comunidades y procesos. Esa digna voz que se alza en las calles, hoy, día del estudiante caído, día en el que nombramos a todos y cada uno de las personas que han ofrendado su vida y su energía vital a la madre tierra, por estar en las calles, vías, plazas y parques de este país reclamando justicia social y respeto por la vida.
Si se siguen cayendo los y las manifestantes por las balas de la policía y del paramilitarismo, nosotros vamos a seguir tumbando el cemento, el cobre y la varilla de los monumentos que se encuentran en el espacio público que no representan el saber popular y el sentir.
Desde la jurisdicción especial indígena se blindan todas estas acciones desde nuestro deber y derecho mayor y ley misak.
Tomado del muro: El descubrimiento de Europa