Por: Kuyllur Escola Chachalo
Kichwa Karanki-Cayambi
26 de julio de 2018
El runa está arraigado fuertemente a la Pachamama (Madre tierra) y a la idea de que el individuo como tal “no es nada” sino que se encuentra inserto en la comunidad, convirtiéndose él mismo en comunidad y en constructor de la realidad, mirando hacia atrás y caminando hacia adelante.
Mi abuelito decía “ñuka runashipi rimani, ñuka runami kani” (yo hablo la lengua del ser humano, yo soy ser humano), por ello se dice que en nuestra lengua no existe diferencias como blanco, negro, ya que somos humanos hijos de la Pachamama. En occidente lo que hoy se busca es humanizar a la naturaleza, mientras que los andinos buscamos naturalizar al ser humano, tomando en cuenta que el runa, «ser humano» en kichwa, es parte de la naturaleza, es hijo de la madre naturaleza, y no al revés. Por ende, la comunidad andina no concibe el ayllu como una comunidad humana separada de la naturaleza, sino como parte misma de la naturaleza, el runa andino no extermina a los animales y plantas silvestres, de por si, por el contrario la comunidad andina, incluye a los seres humanos, el territorio como un ente vivo, las montañas, ríos, bosques y animales, todos son considerados sagrados y co-habitantes del ayllu.
Un runa es identificarse en el otro, que se mire en el otro, de esta manera permitirnos afianzar lo que somos, que tenemos, pensamos y corazonamos. El ser humano andino, no busca luchar contra la naturaleza, ni dominarla, busca por el contrario, estar en armonía y equilibrio con la naturaleza, conocedor por experiencia que cualquier daño a la “Allpamama “(Madre Tierra), repercutirá directamente en la vida de la comunidad y de uno mismo, ya que vivimos realidades más abstractas y ajenas a la vivencia. Por eso decimos que el runa es un ser comunitario, porque piensa en forma colectiva y siente de forma familiar.
El ser runa es uno mismo no olvidar de dónde vengo, la esencia, y con este constante mirar hacia atrás, a los padres, la infancia y juventud, pero ahora hay muchos que se creen runa, pero ni siquiera viven, ni sienten el ser runa. El ser runa es querer ser original, es decir más propio de su tierra, más cerca de su raíz, ya que el runa está conectado con la familia, con la comunidad con la naturaleza, con el cosmos.
Por último el runa andino no desprecia el trabajo, es por el contrario laborioso y trabajador desde tiempos inmemoriales, esto debido a que el trabajo antiguamente estaba asociado al placer y la festividad, es decir, las mayores jornadas de trabajo comunal coincidían con las fechas festivas, donde se compartía danzas, bailes, juegos y la alegría de concluir la faena. Ser runa para mí es aprender a ser persona y que cada persona es un semejante a mí. Ser persona es ser sencillo, levantarse sobre los prejuicios y desarrollar una conducta amorosa hacia los demás. Ser runa es ser sincero, transparente y veraz, mantener la inocencia del niño y la prudencia de los abuelos, Además un ser pleno en mi ser, con mi historia con mi idioma y mi ayllu. El runa es parte del ayllu nuclear y ampliado, vive de acuerdo a las leyes de la naturaleza.