
Perú está en venta
Por: Pedro Morales
“El Perú está en venta”: es una frase que se escucha desde el año 1993, cuando entró en vigencia la Constitución Política fujimorista, hecha a medida de los grupos de poder económico, que fueron favorecidos con el capítulo económico, donde se señala: libre mercado para la propiedad privada; en desmedro de los 33 millones de peruanos que se tienen que someter al ordenamiento económico, jurídico y tributario; esto significa que el pobre tiene que pagar y contribuir al Estado que sirve a un puñado de saqueadores y ladrones que se enriquecen desde hace 203 años, de vida capitalista privada.
La clase dominante, que surgieron como engendro del mestizaje entre el inca y el español (criollos), que en un tiempo fueron los hacendados y terratenientes, y que actualmente son parte de un puñado de familias ricas, que hicieron sus fortunas, con el robo y el saqueo a los pueblos indígenas del país; hoy han ordenado a sus sirvientes del régimen cívico militar, que aprueben el ingreso de tropas norteamericanas para proteger sus intereses económicos y de los países que ven en el Perú una fuente de riqueza de materias primas para fortalecer sus propias economías en desmedro de los peruanos que padecen hambre, persecución y exterminio, por salir a las calles a protestar por mejores condiciones de vida.
Perú, cuenta con un Estado sometido al capital privado y extranjero. La presencia de tropas norteamericanas en suelo peruano demuestra en la práctica, que el Estado y sus gobernantes traidores a la patria, siempre estuvieron de rodillas ante el imperio comercial y financiero de las elites de las familias más poderosas del mundo.
Los países y sus gobernantes que vendrán al Perú, por el Foro de Cooperación Económica Asia Pacifico APEC, nos les interesa en nada las protestas y necesidades básicas de los pueblos; a ellos solo les interesa como seguir explotando y saqueando las materias primas, la fauna y la pesca en nuestro país; que pasa por una crisis estructural, originada por los capitalistas privados, que nunca quisieron desarrollar ninguna región del Perú.
La presencia militar norteamericana, pone en evidencia que la PNP y las Fuerza Armadas, brazos represivos de los empresarios privados peruanos, conocidos como los “gatillo fácil” no garantizan nada en materia de seguridad a los comerciantes que llegaran al Perú, durante las protestas que se realizaran los días 13, 14 y 15 de noviembre de 2024.
El arribó al Perú de más de 600 soldados del ejército de los Estados Unidos, armados hasta los dientes, tiene un mensaje claro, dirigido a los pueblos indígenas y mestizos del país. Y ese mensaje es, que si se rebelan y protestan contra los dueños del Perú y el mundo; sus habitantes y pueblos enteros serán arrasados y aniquilados, como lo hicieron con las tribus nativas norteamericanas.
La APEC no es desarrollo para los pueblos indígenas del país, es un foro de la repartija de las materias primas y las riquezas naturales del Perú, en manos de los capitalistas privados.
Los capitalistas extranjeros saben que el Perú, se encuentra gobernado por psicópatas, traidores, corruptos y criminales, que obedecen órdenes de los dueños del Perú, para asesinar a los peruanos que protestan contra el alza de costo de vida y la inseguridad ciudadana.
Perú cuenta con una policía política que persigue y encarcela a sus opositores que buscan el cambio de la Constitución y un nuevo orden social, político y económico.
Los peruanos viven bajo una dictadura de una minoría de ricos y familias privilegiadas, que utilizan el miedo y el terror, fomentados por grupos paramilitares y el brazo político militar del Estado; que crean el caos y el desgobierno, para luego reprimir, encarcelar y eliminar a dirigentes sociales y políticos.
Esta es la radiografía del Perú en los 203 años gobernado por los capitalistas privados, hasta su Constitución de 1993. Nada ha cambiado para los pobres que siguen siendo pobres. Los ricos siguen controlando la vida de los peruanos, porque le han puesto precio a todo: la salud, la educación, el empleo, la vivienda, la alimentación y la recreación.
Para finalizar diremos que las tropas norteamericanas son responsables de invasiones y bombardeos de pueblos enteros en el mundo que son sometidos a la fuerza, para luego apoderarse de sus recursos naturales, ante la mirada cómplice de la ONU y de los organismos de derechos humanos que son instrumentos del capitalismo privado, que solo defiende los intereses de las grandes corporaciones en el mundo.
Lima, 1 de noviembre de 2024