Profesor José Pedro Castillo Terrón, nació en Tacabamba (Cajamarca) ubicado en la zona rural, al norte de Perú, una región de alta marginación y pobreza, el 19 de octubre de 1969. Está casado con la también Profesora Lilia Paredes, tienen tres hijos: Jennifer de 23 (adoptado), Arnold de 16, y Alondra de 6 años. Los esposos son religiosos, su esposa es evangélica y él es católico. Como muestra de su religiosidad cristiana, en el patio de su casa tiene un cuadro de Jesús rodeado de ovejas con la leyenda “Jehová es mi pastor” en inglés. Esto lleva a citar pasajes bíblicos cuando apela a su moral conservadora para justificar su rechazo al aborto, al matrimonio homosexual y la eutanasia.
Los primeros años de su vida tuvo un trabajo normal de un campesino, trabajó en la agricultura con azadón, pico, barra, machete, hacha y yunta, sembrando sus tierras, en la infancia con sus padres y luego con su familia, a la vez formándose académicamente, para formar a los jóvenes y luchando por los derechos de los pueblos a la educación. También luchando por las organizaciones campesinos y los de su gremio de docentes.
Inició sus estudios profesionales en 1990, en la especialidad de Pedagogía en el Instituto Superior Pedagógico «Octavio Mattos Contreras» de la provincia de Cutervo, del mismo departamento de Cajamarca. Desde joven formaba parte en forma activa de la organización campesina en Puña, sector donde era docente, también luchando en contra de las organizaciones terroristas como Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), que tenían una confrontación abierta con el gobierno con el fin de imponer el comunismo en Perú a través de las armas.
Por la participación en el gremio de los profesores por algunos años llegó a liderar a nivel regional el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP). Gana el liderazgo durante la huelga del magisterio en el año 2017, donde la plataforma de lucha fue: el aumento del salario de los docentes; pago de la deuda social e incremento de presupuesto para la educación.
Durante la Huelga Magisterial de 2017, en la que exigían el aumento de salarios, el pago de la deuda social y el incremento del presupuesto a la educación, entre otras demandas, Castillo se convirtió en dirigente de las bases a nivel nacional y fue uno de los principales líderes en el diálogo con el gobierno de Kuczynski.
Dentro de estas luchas es nombrado parte del comité de Cajamarca del partido Perú Posible (PP), del expresidente Alejandro Toledo, pero por las dificultades se cancela su inscripción, la situación que obliga a pasar al movimiento Perú Libre, liderado por Vladimir Cerrón, ex gobernador de la región de Junín, quien fue sentenciado por corrupción y abuso de poder.
La propuesta o plataforma políticas del Profesor Castillo es muy radical y poco ortodoxa, lo que cautivó a los campesinos, pueblos ancestrales, amazónicos, afros y pobres peruanos que han sido invisibilizados por doscientos años de dominación de la derecha. Cómo símbolo de lucha social y educación del Profesor Castillo ha llevado siempre en la mano un lápiz que se convertido en logotipo del partido y símbolo de su profesión. Esto llevó a que los adversarios políticos han tratado de ligar a Castillo con Nicolás Maduro, de la cual el líder magisterial ha negado por el hecho de manifestar que en “Venezuela se vive una democracia». Esto llevó a que en la segunda vuelta el partido contrario a adjetivado de castro chavista, comunista, y guerrillero. Estos calificativos han convencido a gran cantidad de la población peruana y ha debilitado el triunfo con más porcentaje de votos. Las principales propuestas políticas de Pedro Castillo son:
- Regularización de los medios de comunicación en cuestión de su contenido.
- Mayor inversión del PIB en Educación y derogar actuales leyes de educación para favorecer a los docentes.
- Así como el acceso universal a universidades.
- Nacionalización de los recursos naturales y limitar su privatización, así como su explotación responsable fuente a comunidades y la naturaleza.
- Derogar la Constitución de 1993 y convocar a la Asamblea Constituyente para una nueva Carta Magna.
- Mantener al presidente del Banco Central, para garantizar el ingreso de capitales extranjeros y mantener la macroeconomía.
- Mayor distribución de la riqueza entre las comunidades rurales y la capital Lima.
- Erradicar la crisis alimentaria y dar pensiones a los adultos mayores de 65 años
- Impedir el matrimonio LGBT, el aborto y la igualdad de género en la educación.
- Buscar una ley que «regule los medios de comunicación y eliminar la programación basura» y
- Destinar un 10 por ciento del producto interno bruto (PIB) en educación, así como derogar las actuales leyes magisteriales para beneficiar a los docentes.
En la primera vuelta ganó a los candidatos más populares y con posibilidades económicas superiores, en esta campaña no hubo ataques discriminantes y falsos con el fin de descalificar a los electores peruanos, como lo han hecho en la segunda vuelta. Con este panorama político en contra, de acuerdo con las encuestas y diversos analistas, llega a vencer a una experimentada Keiko Fujimori, armada de tantas mentiras políticas, la que ya compite en tercera ocasión por la presidencia tras perder con los exmandatarios Ollanta Humala en 2011 y Pedro Pablo Kuczynski en 2016.
El Profesor Castillo, que recién salta a la fama y palestra política en 2017, gracias al liderazgo de la huelga magisterial durante la gestión de Kuczynski, recibió los votos del sector rural fuera de la capital Lima en las elecciones del 11 de abril.
Para propios y extraños fue sorprendente que logre imponerse en segunda vuelta contra la derechista Keiko Fujimori con sólo, una diferencia de 44 mil votos realizados el 6 de junio, principalmente con los votos de las comunidades rurales, doscientos años abandonadas tras el centralismo de la capital. Fujimori ha presentado sinnúmero de apelaciones de nulidad durante los comicios, esto bajo el falso argumento de fraude electoral incluso llamó a las movilizaciones en contra del resultado y solicitar una fallida auditoría internacional sobre el resultado. Los comicios en Perú ya mostraban una tendencia incierta un mes antes debido a que ningún candidato supera el 15 por ciento de intención de voto. El líder magisterial aglutinó, en poco menos de dos semanas previo a los comicios, los votos de los rurales andinos, cuyo perfil es de izquierda económica a favor de los campesinos y con unas propuestas, pero conservadora en lo social, que se muestra contra el aborto, el matrimonio igualitario y la igualdad de género. A su vez, fue una irrupción a la izquierda promovida desde la capital, que sí se muestra a favor en temas feministas y de igualdad.
Luego de tantas apelaciones y ataques a la dignidad de los familiares, amigos y partidarios políticos del Profesor José Pedro Castillo Terrones, la ONPE declara ganador de la segunda vuelta electoral de 6 junio, el lunes 19 de julio, faltando ocho días para la posición que es el 28 de julio, doscientos años de la supuesta Independencia del Perú, por un periodo de cinco años.
Por ello, deseamos éxito en los cinco años de gobierno de Profesor José Pedro Castillo Terrones, cumplir las aspiraciones de campesinos y pueblos ancestrales que confiaron con sus votos, en rechazo de los gobiernos neoliberales que han visibilizado la existencia del Perú rural. Para ello, es necesario que gobierne juntamente con el pueblo que eligió y confió. Esta es la primera vez que un verdadero campesino, que conoce y vive la realidad rural, llega al poder.
Por: Bernardo Chango Jeréz. Kichwa del Pueblo Salasaca. Fotos Portada e interior: Milenio.com. Julio 27 de 2021