Animado por Armando Muyolema, profesor de la Universidad de Wisconsin, de Estados Unidos, quien en su Twitter abriga la esperanza de que la nueva Ministra de Educación que entrará en funciones próximamente, revierta la dramática situación de la educación intercultural bilingüe (EIB) en el país. La EIB no existe más allá de un puñado de funcionarios de una Secretaría del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe, sin ninguna relación sistemática y directa con los centros educativos en los territorios, tampoco poder alguno para gestionar el sistema, sostiene el académico kichwa.
Vale comentar que si hay EIB en algunas partes del País. Por ejemplo, desde el 2017, en el Distrito Educativo 06D01 Chambo – Riobamba, se intensificó el trabajo de capacitación de EIB con las Instituciones Educativas Interculturales Bilingües. No se logró mayores resultados por débil apoyo de las autoridades del Distrito y de la Unidad de Apoyo, Seguimiento y Regulación de la Educación (ASRE).
A finales del 2018, luego de asumir el ASRE, se realizó eventos formativos, con el apoyo de cuatro directores Distritales que pasaron mediante mi gestión en esa Unidad Administrativa, pese a que no se logró resultados esperados sobre la aplicación de la metodología del Sistema de Conocimiento y su Currículo en el aula, de las instituciones educativas de EIB. Esta falencia se comprobó cuando en el 2019 se realizó Intercambio de Experiencias y Círculo de Reflexión Pedagógica en dos Unidades Educativas Interculturales Bilingües: “Sangay”, de la Parroquia Pungalá y “Shyry Cacha”, de la Parroquia Cacha.
Observar el desarrollo de los procesos didácticos generados por el docente y estudiantes en los ambientes de aprendizajes establecidos, por un lado, y; ejecutar el círculo de reflexión pedagógica entre los actores educativos y comunitarios de los CECIB convocados, para analizar los aspectos observados, intercambiar las fortalezas y debilidades y emitir mecanismos de apoyo entre CECIBs fueron los objetivos. El acompañamiento de Resurrección Maza, Ex-Vicerrector del entonces Instituto Superior Pedagógico Intercultural Bilingüe “Jaime Roldós Aguilera” y docentes de los niveles Educación Infantil Familiar Comunitaria (EIFC), inserción a los procesos semióticos (IPS), Fortalecimiento cognitivo, afectivo y psicomotriz (FCAP) y Desarrollo de las destrezas y técnicas de estudio (DDT) de las instituciones educativas de EIB convocados. Mucho falta por hacer en la implementación del Modelo del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe (MOSEIB), en el aula.
En el 2020, se intensifica la capacitación en elaboración de guías de interaprendizaje con el apoyo de Miguel Oswaldo Paredes. En febrero del mismo año, con ayuda de Silvia Aragón, se desarrolló el taller de elaboración de material didáctico para los niveles de EIFC, IPS y FCAP. Además se realizó una fase piloto sobre la medición del nivel de cumplimiento de estándares de calidad educativa a seis instituciones del Distrito, dos de ellas de EIB “Sangay” y “Shiry Cacha”, con criterios pertinentes para EIB.
A mediados de marzo de 2020, cuando país entró en pandemia, los procesos implementados para fortalecimiento del EIB en el Distrito Chambo – Riobamba, quedaron completamente paralizados. Con la nueva modalidad se dieron cambios a nivel del sistema educativo cuando nadie estaba preparado. La Secretaría del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe (SESEIB) complicó más el escenario de la IEB al no dar directrices para la implementación del currículo ni de la aplicación de la metodología del conocimiento. Esta Secretaría brilló por la ausencia y no emitió ningún lineamiento. Por otro lado, era evidente la enorme presión del Sistema Intercultural con la emisión de los lineamientos para la implementación del Plan Educativo COVID – 19, sin considerar las especificaciones de la EIB, situación que arrasaba con el trabajo desplegado con las Instituciones Educativas Interculturales Bilingües del Distrito Chambo-Riobamba.
Pero en esta encrucijada se inicia la cosecha de los primeros frutos del proceso formativo. Una nueva generación de directivos y docentes del SEIB comenzó a emerger en plena pandemia, empezó a generar ideas de realizar trabajos conjuntos como Instituciones Educativas Interculturales Bilingües de este Distrito. De manera estratégica, se puso énfasis en dos Unidades Educativas: “Sangay”, dirigida por Gianina Perlaza, una maestra mestiza con descendencia Afro, y “Shiry Cacha”, dirigida por Mariano Morocho Tene, Kichwa Puruhá.
Luego de mi respeto a los educadores mencionados y seguro de su madurez, comparto los comportamientos diferentes de los dos directivos. Gianina Perlaza mantuvo a toda la aplicación del currículo de EIB y la metodología del sistema de conocimiento en su institución en tiempos de pandemia, mientras que Mariano Morocho, sin ninguna objeción se acogió a las disposiciones de la Autoridad Educativa Nacional e implementó en su institución el Plan Educativo COVID-19 con su currículo intercultural, sus fichas y su material educativo disponible en el portal del MINEDUC. Hay que destacar que estos no tienen ninguna relación con el SEIB. La primera posición implicaba un esfuerzo adicional, porque si bien disponía de guías de interaprendizaje, éstas fueron diseñadas para la presencialidad, por lo que se tenía que adaptar a una nueva realidad para que el estudiante acceda al aprendizaje de manera autónoma, la otra posición lamentablemente cómoda y sumisa al dejar de lado los instrumentos curriculares del SEIB. En las demás instituciones de EIB, también se observaron estas dos corrientes.
Luego de conversatorios y debates de abril del 2020, se consensuó para crear lo que hoy se denomina Red de Círculos de Reflexión Pedagógica 06D01 Chambo-Riobamba. Participó Hilda Chaluisa como Directora Zonal 3 de EIB; María Cunduri, representante de la SESEIB; Wilson Molina, Director Distrital 06D01 Chambo-Riobamba, Magister Marcelo Aldaz, Auditor Educativo – Asesor del Plan Educativo COVID 19, y; las 32 autoridades de las Instituciones Educativas de EIB. Tuve la suerte de dirigir todo este proceso.
En este peregrinaje orientado al mejoramiento de la EIB, con pertenencia lingüística e identidad cultural, hubo que lidiar en varios frentes, se conformó equipos de trabajo para los 14 procesos educativos del SEIB, donde semana tras semana sus docentes integrantes de los equipos generan recursos educativos plasmados en las diferentes guías de interaprendizaje, bajo la coordinación de Gianina Perlaza y la colaboración de las autoridades educativas involucradas de todos los niveles jerárquicos. Apoyo fundamental a este proceso proporcionó, Luis Malán, docente kichwa de EIB, de la Nación Puruhá. Para el año Lectivo 2021, de manera unánime Gianina Perlaza fue una vez más designada por las autoridades de la Instituciones Educativas de EIB, como Coordinadora de la Red y junto a ella se conforma un grupo de docentes asesores: Luis Malán, Edgar Paredes, Eduardo Cortez y Teresa Zumba, quienes semanalmente realizan el acompañamiento pedagógico, monitorean que las guías de inter aprendizaje elaborados por la RED DE CRP 06D01 esté al amparo de la aplicación del MOSEIB y que se cumpla con los lineamientos del Currículo Intercultural Bilingüe, Currículo Priorizado para la Emergencia para los procesos desde Educación Infantil Familiar Comunitaria (EIFC) hasta el Procesos de aprendizaje investigativo (PAI) y el Currículo Nacional y la Ampliación Curricular para el Bachillerato General Unificado Intercultural Bilingüe. Todo esto bajo la capacitación, formación y supervisión de la María Cunduri y Marcelo Aldaz, profesionales de la Educación.
En el Distrito Educativo Chambo Riobamba el 100% de sus instituciones educativas de EIB aplican su propio currículo y la metodología del sistema de conocimiento. Hasta mediados de septiembre del 2021, en que dejé mis funciones en el Distrito, se incorporó en los 14 equipos de trabajo al 100% de los docentes y directivos de 31 de las 32 instituciones educativas de EIB que están en el Distrito Chambo Riobamba.
El trabajo de la Red, por las circunstancias que aún se mantienen, se desplegó a través de plataformas de video-conferencia como Zoom, Jitsi Meet, Teams y otras plataformas de trabajo en línea. Tuvo dos principales fases, la primera fue superar lo complicado que resultó la adaptación a la nueva modalidad de teletrabajo, a través de las TICs. La segunda fase, donde los miembros de los equipos aprendieron en la práctica y por necesidad a gestionar la información. Navegaron en la red de internet, buscaron información, compararon, analizaron, decidieron si es adecuada o no esa información. Con sus aportes y trabajos, los 14 equipos compartieron información para la elaboración de sus guías y compartieron a sus estudiantes.
Esto no ha quedado allí. Tanto los directivos como los docentes de la Red, actualmente han desplegado una tercera fase, ahora gestionan sus conocimientos, a partir de ese compartir.
Escrito por: Guillermo Andrade. Kichwa Puruhá, Educador. Foto portada: Muro del autor. Mayo 6 de 2021.
Me alegra mucho leer el testimonio de mi amigo y colega Guillermo Andrade. Ojalá pudiera tener más noticias sobre los focos de vitalidad de la EIB animados por profes con iniciativas y valentía.
Me parece que hace falta un «orden regular» que vincule la oficina nacional con las comunidades y escuelitas. Sin ese orden regular, todo queda librado a la iniciativa de los docentes y al grado de flexibilidad de las administraciones distritales. Lo que yo he visto y escuchado en mis recorridos es que existe no solo una rigidez en los distritos sino a veces incluso una abierta oposición a la EIB. Conozco escuelas que son formalmente bilingües, pero no tienen ni un solo profesor bilingüe. En otros casos no tienen materiales de EIB así quieran implementarla (hay que recordar que los materiales que existían fueron “dados de baja”). En aquel año que tuvieron técnicos en territorio luego del Decreto 445, tengo pocos testimonios de que algunxs tuvieron de facto buenas relaciones con las administraciones distritales como para cumplir con las tareas asignadas. Pero también casos en que lxs técnicos en territorio trabajaron sin ningún contacto con los distritos incluso cuando estos eran dirigidos por indígenas. Esto, entre lo que funciona y no funciona.
Pero lo que cuenta Guillermo merece una profunda reflexión que nos lleve a repensar y reordenar todo el sistema/ proyecto educativo de las nacionalidades y pueblos. La idea central debería tener oficinas de EIB fuertes, altamente especializadas en los territorios, de manera que puedan animar y apoyar de cerca las iniciativas comunitarias y docentes. Esto es un vez de una gigantesca burocracia en la capital (ya andan pensando hasta en un ministerio “estratégico”, escucho), se debería distribuir el poder de gestión de la EIB a las propias nacionalidades en sus territorios. Solo para introducir un elemento que sin embargo trastocaría todo y tendríamos que repensar los niveles de gestión y las funciones, por ejemple, ¿se justifica tener un equipo nacional? ¿Cuáles serian sus funciones en relación al sistema en su conjunto?