Por: Juan Carlos Illicachi / 03-05-2018
La movilización y el despliegue que el gobierno ha dispuesto con diez mil efectivos de la Policía Nacional y Fuerzas Armadas al sitio de conflicto, pueden ser insuficientes para enfrentar un problema que es más de fondo y estructural. Por lo que urge una respuesta enfocada a las problemáticas sociales y de un entendimiento a los pueblos en zonas de riesgo.
El conflicto fronterizo en ocasiones se ha ubicado en una situación aislada, momentánea y netamente militar. Los gobiernos han prestado atención de manera superficial y sin entender o desentenderse de una problemática que está en todos los niveles y ámbitos, que involucra a familias, culturas, idiomas y territorios ancestrales.
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