Por: Ollantay Itzamná
Quechua, Cuzco-Perú
Septiembre 2 de 2019
En las sociedades o comunidades digitales, al parecer, la ética y la estética están definidas por las pantallas del Smartphone, iPhone… que fijan y promueven lo bueno y lo bello para cada comunidad digital. Estas mediaciones tecnológicas, ahora, convertidas en “fuentes” de verdades casi infalibles, nos aproximan a las realidades, pero también nos alejan de ella irremediablemente, convirtiéndonos en irreflexivas “sociedades creyentes”.
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