
De REDCI a RiksinakuyTV Internacional, una memoria construida desde los territorios
Hay momentos en que un archivo deja de ser pasado.
Vuelve a hablar.
Vuelve a preguntar.
Vuelve a incomodar.
Mientras RiksinakuyTV Internacional prepara su siguiente etapa de recorrido informativo desde los territorios, vuelve la mirada hacia sus propios archivos. No para quedarse en la nostalgia, sino para comprobar algo que forma parte de su propia historia: muchas de las preguntas que este medio puso en circulación hace más de una década continúan formando parte de los grandes debates nacionales.
En 2010, cuando todavía se construía la experiencia comunicacional que posteriormente daría paso al RiksinakuyTV Internacional de hoy, el proyecto tenía otro nombre: REDCI, la Red de Comunicadores Interculturales Bilingües del Ecuador.
Era una propuesta que nacía con una convicción concreta: que los pueblos y nacionalidades debían tener espacios propios para expresar, desde sus culturas y sus territorios, lo que veían, sentían, pensaban y vivían.
No era únicamente producir información.
Era disputar también quién tenía derecho a contar el país.
Cuando la justicia indígena era presentada como problema
Uno de aquellos debates fue la justicia indígena.
En mayo de 2010, RiksinakuyTV publicó el texto de la filóloga y catedrática universitaria Ileana Almeida, “Penas y penas indígenas”, en medio de una intensa discusión pública sobre las prácticas de justicia comunitaria.
El texto cuestionaba que un fenómeno histórico y cultural complejo fuera reducido a imágenes televisivas, discursos políticos o interpretaciones construidas desde el desconocimiento.
Almeida planteaba entonces la necesidad de comprender las prácticas jurídicas de las comunidades desde su propia historia y cultura, pero también de abrirlas al diálogo, la reflexión y la revisión.
La cuestión de fondo era —y sigue siendo— mucho más profunda que la discusión sobre una determinada práctica de sanción.
¿Puede comprenderse la justicia indígena utilizando exclusivamente los parámetros de la justicia estatal?
La publicación proponía mirar hacia las asambleas, la mediación, la compensación, la familia y las formas comunitarias de resolución de conflictos.
En otras palabras, invitaba a mirar el conflicto desde otro lugar.
La consulta: ¿derecho o instrumento del poder?
Pocos días antes, RiksinakuyTV había recogido otra discusión que atravesaba al Ecuador: la consulta previa.
En mayo de 2010 aparecía publicada una reflexión de Mónica Chuji titulada “La consulta es un derecho, no un mecanismo de disuasión del poder”.
El debate estaba relacionado entonces con los procesos legislativos y con las discusiones sobre las leyes de Aguas y Educación General.
La preocupación expresada era que la consulta pudiera convertirse en un procedimiento utilizado para administrar la conflictividad política, en lugar de garantizar un verdadero proceso de diálogo, participación y respeto de los derechos colectivos.
Más allá de las posiciones políticas de aquel momento, el archivo permite recuperar una pregunta que conserva una extraordinaria fuerza:
¿Qué significa consultar realmente a los pueblos?
¿Se trata simplemente de escuchar?
¿De informar?
¿De cumplir un procedimiento?
¿O de construir un diálogo de buena fe capaz de modificar decisiones cuando los pueblos puedan resultar afectados?
En 2010, esa discusión ya estaba instalada en las páginas de RiksinakuyTV.
Cuando también se preguntaba por el poder
El archivo no se limitaba a los derechos colectivos.
También preguntaba por el poder y por la utilización de los recursos públicos.
En mayo de 2010, Henry Llanes publicó “¿Cuál es el costo de los periplos presidenciales?”, un artículo que cuestionaba los costos de los desplazamientos presidenciales, las transmisiones de los denominados enlaces sabatinos y la necesidad de que el poder rindiera cuentas sobre el uso de recursos públicos.
Los cálculos y referencias pertenecen al contexto político de aquel momento y deben ser leídos como parte de aquella coyuntura.
Pero existe algo que trasciende las cifras:
la pregunta periodística por la rendición de cuentas.
¿Quién controla al poder?
¿Cuánto cuesta ejercerlo?
¿Quién informa a la ciudadanía?
¿Dónde están las cuentas?
Esa pregunta tampoco envejece.
Porque los pueblos también tienen historias humanas
Pero la comunicación que se estaba construyendo desde REDCI no pretendía reducir la realidad de los pueblos a conflictos políticos, leyes o movilizaciones.
También estaba la vida.
En mayo de aquel mismo año, RiksinakuyTV publicó un mensaje titulado “Gracias por la solidaridad con Margoth Atupaña”.
Era un texto profundamente humano alrededor de una situación de salud que movilizó a familiares, amigos, compañeros y comunidades.
Detrás de aquella publicación había una idea sencilla, pero poderosa: los medios también pueden convertirse en espacios de solidaridad.
La comunicación comunitaria no solamente informa sobre los problemas de los pueblos.
También acompaña a sus personas.
También cuenta sus alegrías, sus dolores, sus luchas, sus sueños y sus esperanzas.
De aquellas voces a este presente
Mirados desde 2026, aquellos contenidos adquieren una dimensión distinta.
No porque todo lo que se escribió entonces pueda trasladarse automáticamente al presente. Tampoco porque las circunstancias políticas sean las mismas.
Sino porque el archivo permite observar una línea de continuidad.
En aquellas primeras publicaciones ya estaban presentes varias de las preguntas que han acompañado el recorrido de RiksinakuyTV: territorio, derechos colectivos, justicia comunitaria, identidad, lenguas, participación, relación entre Estado y pueblos, comunicación propia y defensa del derecho a contar la realidad desde los territorios.
Primero fue REDCI.
Después vendrían nuevas experiencias, nuevas plataformas, nuevas voces y nuevas formas de producción.
Hasta llegar al RiksinakuyTV Internacional que hoy conocemos como medio digital de comunicación comunitaria e internacional.
El nombre cambió.
Las tecnologías cambiaron.
Las plataformas cambiaron.
El país cambió.
Pero una convicción permanece:
la necesidad de escuchar a los pueblos desde sus propios territorios y no únicamente hablar sobre ellos desde afuera.
El archivo no está muerto
Por eso, mientras RiksinakuyTV Internacional prepara su siguiente etapa, volver al archivo no significa mirar hacia atrás.
Significa revisar las huellas del camino.
Significa reconocer a quienes pusieron sus voces, pensamientos y conocimientos en estas páginas.
Significa comprobar que algunas preguntas sobreviven a los gobiernos, a las coyunturas y a las plataformas tecnológicas.
Y significa también recordar que la comunicación desde los territorios no nació ayer.
Hace más de una década ya había comunicadores, investigadores, académicos, dirigentes y ciudadanos intentando abrir espacios para que otras voces fueran escuchadas.
Hoy RiksinakuyTV Internacional vuelve a preparar sus micrófonos y pantallas.
Y mientras lo hace, su archivo vuelve a hablar.
No para decir que todo estaba resuelto.
Todo lo contrario.
Para recordarnos que muchas de las preguntas siguen abiertas.
Y que algunas voces llevan mucho tiempo intentando que el país las escuche.
RiksinakuyTV Internacional
La voz desde los territorios.
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